Femicida condenado fue beneficiado con domiciliaria por enfermedad terminal

Roberto Valdez fue el primer femicida condenado a prisión perpetua en la provincia de Neuquén. Sin embargo, la justicia decidió otorgarle prisión domiciliaria, frente a la etapa avanzada de cáncer de pulmón que atraviesa el condenado. La familia de la víctima de Valdez hizo su descargo: "no merecía morirse rápido tenía que pagar por lo que hizo".

Roberto Marcelo Valdez (46 años), el hombre que en agosto pasado fue condenado a prisión perpetua por el femicidio de su pareja Noemí Maliqueo recibió el beneficio de la prisión domiciliaria, pero no fue a raíz de las instancias de apelación pendientes sino porque se encuentra en la etapa terminal de un cáncer.

La condición médica de Valdez sorprendió a los operadores judiciales durante la feria ya que en noviembre, cuando se rechazó un pedido de liberación, nadie, ni siquiera él, sabía que padecía una enfermedad terminal informó el diario de Rio Negro.

En apenas un mes se le declaró un cáncer de pulmón que lo postró en una cama del hospital Castro Rendón en la instancia de cuidados paliativos.

Así se plasmó en la audiencia realizada esta semana en la que la jueza de Ejecución Penal, Raquel Gass, accedió al pedido de prisión domiciliaria que, en términos concretos, será cumplida en un hospital y según sostuvo la jueza "hasta que fallezca".

En julio del año pasado un jurado popular lo declaró culpable de asesinar bajo la figura de femicidio a su pareja, Noemí Maliqueo (21) el 20 de septiembre de 2015 en el oeste neuquino.

Un mes más tarde se le impuso la pena de prisión perpetua y al mes siguiente Valdez reclamó ser liberado por cumplir un año en prisión preventiva, pero en su lugar se ordenó que comience a cumplir la condena.

La defensora oficial Laura Cancela explicó en la audiencia que Valdez padece un cáncer de pulmón del tipo 4, que se encuentra en la etapa final de la enfermedad, internado desde fines de diciembre en cuidados paliativos.

"NO MERECÍA MORIR ASI DE RAPIDO"

Son palabras de Irma Tardugno, la mamá de Noemí, la mujer aseguró que la noticia le cayó como "un balde de agua fría", y remarcó que "yo no quería que se muera así, quería que se pudra en prisión".

Tardugno señaló que "él tenía que pasar más de 30 años preso por lo que le hizo a mi hija".

Recordó que "logramos la primera condena a prisión perpetua por un femicidio en Neuquén pero no fue por la justicia sino por todo lo que luchamos".

Tras el crimen, Valdez buscó primero ocultar lo ocurrido forzando a una expareja a decir que encontró a Noemí en la calle, pero la mujer se quebró y contó la verdad.

Luego de esa instancia se dio a la fuga y fue capturado tiempo después en una chacra de la zona de Allen en donde se lo encontró armado.

"No merecería morirse así de rápido sino pagar lo que le hizo a mi hija. Tendría que pudrirse en la cárcel los treinta años de condena".

Fuente:

Notas Relacionadas


Las Más Leídas del Patagónico