Funcionario vino con una promesa bajo el poncho

Decenas de trabajadores de la Fundación Santa Cruz Sustentable mantenían hasta avanzada la tarde de ayer, en medio de una tenue lluvia, el campamento que instalaron en la plazoleta del Gorosito reclamando al Gobierno provincial el pago de sus salarios correspondiente a los meses de marzo y abril .

Caleta Olivia (agencia)

Esta modalidad de protesta, que incluye una olla popular, fue la que le siguió a dos jornadas de piquetes en los accesos norte y sur que motivaron fricciones con fuerzas de Gendarmería y Policía provincial.
Ayer por la mañana la difícil situación parecía que iba a cambiar porque desde Río Gallegos arribó el secretario de Gobierno de la Provincia, Martín Chávez, quien se hizo presente en el sitio del acampe para informales que ya estaban disponibles los fondos para cancelar en principio los salarios de marzo, estimando que la transferencia a la sucursal local del Banco Santa Cruz se iba a concretar a mediodía.
Sin embargo, con el transcurrir de las horas ello no se concretó y hasta avanzada la tarde los operarios, incluyendo numerosas mujeres, seguían esperando en la plazoleta donde también armaron una olla popular con alimentos que donaron particulares.
Voceros del grupo indicaron a El Patagónico que las tramitaciones burocráticas en reparticiones públicas de Río Gallegos eclipsaban la promesa del funcionario provincial, dado que la documentación correspondiente al pago de salarios se demoró inicialmente en el Tribunal de Cuentas, luego en el Ministerio de Economía y para colmo ya expiraba el último día hábil de la semana.

FUENTE DE TRABAJO
Previamente, cuando se hizo presente en el sitio del acampe, los trabajadores le plantearon a Chávez no solo la problemática que afrontan por las demoras en el cobro de sus salarios que se vienen registrando desde hace varios meses, sino también la incertidumbre acerca de la continuidad de su fuente laboral, además de expresarle quejas por las displicentes actitudes del interventor Fernando Valderas.
Luego, al ser asediado por la prensa, el funcionario aseguró que el gobierno no tiene pensado desarticular la Fundación, pero reveló que se realizarán algunos cambios estructurales, fortaleciendo sectores productivos como la fábrica de adoquines y la planta de reciclaje de residuos urbanos que se encuentra prácticamente fuera de servicio.
Para ello, añadió, se tiene previsto realizar reuniones con los propios trabajadores a fin de coordinar acciones y al mismo tiempo remarcó que la actual gestión provincial ya efectuó algunas mejoras en beneficio de los obreros, como el hecho de que los mismos ya están bancarizados.
"Ahora hemos venido a Caleta para traer tranquilidad a los trabajadores y decirles que se van a poner nuevamente en marcha los sectores que realmente sean productivos y aprovecharemos todos los recursos técnicos y humanos de la Fundación para que la misma pueda generar ingresos genuinos", puntualizó.
Por otro lado, anunció que en el futuro los obreros tendrán un representante en la conducción de la Fundación y que por el momento no está previsto separar del cargo al interventor Fernando Valderas.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico