Gendarmes, policías y el prolongado fin de semana desactivaron múltiples piquetes

Al promediar la tarde de ayer todos los accesos a Caleta Olivia quedaron liberados al tránsito al desactivarse dos piquetes de restricción al tránsito de vehículos particulares y otros dos que vedaron el paso de la flota petrolera. Gendarmes del Escuadrón 39 y policías de fuerzas especiales aceleraron el desenlace sin que se produjeran incidentes, pero también incidió la proximidad del fin de semana largo.

Caleta Olivia (agencia)
Era evidente que la ciudad del Gorosito volvería a ser epicentro de serios conflictos sociales reflejados en cortes de rutas, con distintas modalidades y protagonistas.
Los más severos se replicaron en el acceso norte (Ruta 3) donde a partir de las 8:00 de la mañana de ayer se apostó un centenar de trabajadores municipales de planta permanente que reclaman el pago de sueldo de julio y el medio aguinaldo.
Se instalaron en inmediaciones de la estación de servicio YPF e impusieron un bloqueo total, exceptuando a automovilistas que requerían desplazamiento por cuestiones de urgencias.
Su repliegue se produjo poco después del mediodía, sin tener noticias de fechas de pago, pero anunciaron que volverán el miércoles (el lunes es feriado nacional y el martes feriado provincial), al mismo lugar y a la misma hora.
Previamente acudieron a dar su apoyo a un grupo de compañeros que había tomado el predio de la Dirección Municipal de Protección Civil, al tiempo que expresaron su solidaridad con el delegado de sector Rentas, José Avellaneda, cuya casa, ubicada en el barrio Rotary 23, fue apedreada por desconocidos en horas de la madrugada.

LOS DE LA FUNDACION COBRARON AGUINALDO
El otro piquete en la zona norte fue el de los operarios de la Fundación Santa Cruz Sustentable que ocuparon la rotonda situada frente a la playa de tanques petroleros de Termap.
En principio iban a estar en el acceso sur de la Ruta 3, pero cambiaron de parecer cuando se enteraron que la Gendarmería ya había tomado posesión de ese lugar.
Este grupo permitía el paso de vehículos livianos, hacia Comodoro Rivadavia, pero en la práctica ello resultaba inerte porque la transitabilidad se frenaba 300 metros más adelante, en el piquete de los municipales.
La medida de fuerza aceleró el proceso de pago del medio aguinaldo que reclamaban, algo que se cumplió poco después del mediodía, pero igualmente se quedaron hasta las 17 porque no se les canceló el sueldo de julio y además advirtieron que también ellos reactivarán el piquete el próximo miércoles.

GENDARMES Y POLICIAS FUERON POR PETROLEROS
El accionar de unos 60 gendarmes del Escuadrón 39 de la localidad de Perito Moreno comenzó alrededor de las cuatro de la madrugada cuando se apostaron en el acceso sur de la Ruta 3 (frente al basural) para impedir que nadie cortara.
Esto hizo que un reducido grupo de petroleros de la empresa San Antonio Internacional no alcanzara a montar un piquete y resolviera trasladarse hasta la Ruta 99 (de ripio) por la que se accede a Cañadón Seco.
Pero a media mañana fueron intimados a retirarse de ese lugar por fuerzas de la Infantería Policial y además, según lo confirmaría más tarde el ministro de Gobierno, Fernando Basanta, entre las pertenencias de los manifestantes se incautó una carabina calibre 22.
Sin embargo, la situación más tensa se registró cerca de las 18 cuando un centenar de policías del Comando Radioeléctrico y de la División Infantería (parte de los cuales arribaron desde Río Gallegos), llegaron al sector de la Ruta 12, donde desde hacía más de una semana estaba el grueso de los operarios de San Antonio Internacional impidiendo a otros petroleros el acceso a los yacimientos.
Los uniformados tenía instrucciones de "despejar" la ruta, pero cuando llegaron ya había pocos operarios dado que una hora antes se había resuelto en asamblea levantar la medida de fuerza.
De todos modos, los oficiales superiores transmitieron a los que estaban en el lugar las directivas que tenían de la justicia provincial.
Voceros de los trabajadores señalaron a El Patagónico que la empresa había anulado los telegramas de suspensiones, pero aún persistían despidos que afectaban a algunos delegados gremiales.
Todo finalizó sin incidentes y cuando ya caía la noche la totalidad de los accesos a Caleta quedaron despejados.

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