Gestionan incluir a los obreros textiles en el Programa de Recuperación Productiva

Se trata de una iniciativa nacional que tiene como objetivo apoyar los emprendimientos productivos.

La Subsecretaría de Industria de Chubut está en la búsqueda de herramientas financieras y ayudas económicas para el sector textil de la provincia que actualmente está atravesando un difícil momento.
Es por eso que se le brindó a las empresas del sector toda la información y asesoramiento necesarios para que puedan aplicar al Programa Recuperación Productiva de Nación.
A través de este Programa se brinda a los trabajadores de las empresas, cuya solicitud haya sido aprobada, una suma fija mensual remunerativa de hasta un monto equivalente al salario mínimo, vital y móvil por trabajador actualizado a la fecha de otorgamiento, por un plazo de hasta 12 meses, destinada a completar el sueldo de su categoría laboral. El pago lo realiza la ANSES en forma directa.
Para solicitar este beneficio las empresas debieron acreditar la situación de crisis que atraviesan, detallando las acciones que piensan desarrollar para su recuperación, y comprometerse a no despedir personal y mantener la nómina total de trabajadores.
El programa fue creado en el marco de la Emergencia Ocupacional Nacional para sostener y promocionar el empleo genuino, apoyando la recuperación de sectores privados y áreas geográficas en crisis.
Las empresas textiles chubutenses que solicitaron acceder a este Programa de Recuperación Productiva son Pelama, Unilan, Fuhrman, Peinaduría Río Chubut, Cooperativa de Trabajo Lanera Trelew Limitada, Alter SAIC, Soltex SAICA, Propulsora Patagónica, Cooperativa de Trabajo Textil Dolavon Limitada, Casa Roma, AJ Tendlarz SACIF, Sedamil SACI, Orot y Cooperativa de Trabajo Textil Patagonia Limitada.
En estos momentos se aguardan respuestas formales del Ministerio de Trabajo de Nación para saber si las empresas van a acceder a dicho programa y bajo qué condiciones.
La industria textil fue gravemente herida con la apertura de importaciones, por lo que la demanda de sus productos cayó mucho en ventas. Un caso testigo es el de Guilford, una histórica fábrica de Comodoro Rivadavia que tuvo que cerrar sus puertas en Km 8 y despedir en forma masiva a todos sus empleados.

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