Guillermo Bonetto: "hay un mundo del reggae que está debajo y que no se ve"

El grupo estuvo presentándose durante octubre en México y tiene programada una fecha en Santiago de Chile para diciembre. No obstante, la presentación oficial de "Alas Canciones" será recién el próximo año en territorio local.

Los Cafres, una de las bandas esenciales del reggae en Argentina, acaba de lanzar su noveno álbum, "Alas canciones", en el que reúne 15 canciones que navegan por la sutileza del género y juegan con elementos del gospel, que habían comenzado a asomar media década atrás en su trabajo anterior, "El paso gigante", del dub, del ska y del raggamuffin.
El noneto que lidera Guillermo Bonetto en voz y guitarra estuvo presentándose durante octubre en México y tiene programada una fecha en Santiago de Chile para diciembre; no obstante, la presentación oficial de "Alas Canciones" será recién el próximo año en territorio local.
El énfasis del álbum para el cantautor no está buscado pero "hay muchos planteos del tipo: mirá que no te diste cuenta de esto. Eso es lo que nos gusta escribir. Los Cafres somos como una linterna".
Entre las temáticas que atraviesan "Alas Canciones" se desprende la idea de "Perdón" como ejercicio necesario; reflexiones en "Sé q' el mar", un delirio místico que aplica a la realidad; y el "Silencio" como arma, beneficio y oportunidad.
Entre esos valores y la idea de arte libre y sin estigmas que acompañan con un coro gospel en la canción que titula el álbum, la introspección también juega un papel importante, quizá a modo de agradecimiento en "Órbita", donde el amor reflota en una declaración a lo que sea que haga bien, o "Sigo caminando", una búsqueda personal luego de una ruptura.

Télam: ¿Qué balance hacés de todos estos años de Los Cafres?
Guillermo Bonetto: Nos encanta hacer reggae pero no es lo primordial. Cuando arrancamos éramos un grupo super cerrado en ese sentido, estábamos enfocados en que suene muy reggae, por eso nos conocimos, trasladamos el espíritu jamaiquino a Argentina. Después descubrimos a Los Cafres, a los tipos que están dentro de nosotros, que se quieren expresar y la creación tiene su peso, su mística y motivos para expresarse. Hay cosas lindas para decir y cosas valiosas que merecen ser escuchadas.

LANZAMIENTO INTERNACIONAL

T: ¿Cuál fue el momento más duro y cuál el que más satisfacción les dio?
GB: El más duro fue a fines de los 90, cuando estábamos muy descreídos del futuro. Teníamos tres discos buenísimos y no nos daban bola, nos iba bien pero lejos estaba la idea de vivir de la música y de que te respeten socialmente. Estábamos bastante de capa caída, al punto de separarnos. Pero mirá lo que es la vida, paralelamente estaba surgiendo nuestra carrera en el exterior. Habían llegado los discos y se habían transformado en íconos y guía para mucha gente. En 1999 Cultura Profética decidió llevarnos a Puerto Rico, y nos dimos cuenta de que sonábamos en bares y que había bandas que tocaban nuestros temas, y nosotros, que veníamos deprimidos, no podíamos creerlo. Al año siguiente fuimos a México y tuvimos el mismo resultado. Descubrir lo que puede significar para alguien lo que escribís es tremendo, es muy conmovedor. Nuestro sueño es ser alquimistas, sentís que hay un motivo más allá de lo que uno creía, entendés un poco más la magnitud y la proyección de la situación.

T: ¿Cómo ves el panorama actual del reggae con su masificación?
GB: Las modas y la necesidad de pertenecer a veces complica y toma a la ligera algo que tiene una potencia muy especial. Con internet hay más posibilidades de proyectarse y más oferta, entonces la calidad tiene más oportunidades, porque hay tanta porquería y baratija que cuando encontrás algo bueno te das cuenta al instante. Lo bueno llama la atención.

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