Gustavo "Batata" Barrientos llevó a Oeste a la A y anunció su retiro

A los 40 años escribió su último capítulo en el fútbol oficial de Comodoro Rivadavia. Fue "emblema" en el conjunto de Valle C y se dio el lujo de compartir equipo con su hermano Diego, que no jugó esta temporada, y su papá Angel como DT. Vistió los colores de Universitario, Laprida, Florentino Ameghino y USMA.

Cuando uno lee la síntesis de un partido de Oeste Juniors, sabe interiormente que la 9 tiene dueño. No puede jugar otro con esa camiseta si no es Gustavo "Batata" Barrientos, quien el domingo anotó dos penales fundamentales en la definición frente a Próspero Palazzo. En el tiempo reglamentario se la picó a José Basualdo para poner el 1-1 y forzar la definición desde los doce pasos.
Su primer partido fue con la camiseta de Universitario, y debutó en Laprida del Oeste a los 17 años, aunque él pida que eso no se escriba. Luego vistió los colores de Florentino Ameghino donde consiguió un ascenso a la categoría A y de ahí fue a Huracán donde logró el título Oficial del año 2000 frente a Jorge Newbery y participó de torneos regionales hasta que llegó a Oeste. Tuvo un paso por Unión San Martín Azcuénaga y regresó al conjunto de Valle C donde logró escribir un capítulo histórico en su última temporada en el fútbol oficial.
"Batata" recibió ayer en su casa de Valle C a El Patagónico y entre mate y mate aseguró que tenía pensado el retiro a mitad de año, pero cuando su equipo terminó en el fondo de la tabla no quiso abandonar el barco y siguió seis meses más.
En el partido más importante frente a Palazzo en la definición por el ascenso, el conjunto que dirige su papá, Angel "Pulga" Barrientos comenzaron abajo en el marcador y jugaron más de cincuenta minutos con un hombre menos, pero fueron inteligentes y forzaron una definición por penales que les permitió ascender y volver a jugar el fútbol de los domingos.
Rodeado por su señora Claudia y su hijo menor Noah, Gustavo analizó la definición.
"Palazzo hizo bien las cosas en el primer tiempo. Nos estudió cómo jugábamos nosotros. El juego nos retrasó a Saldaño a la última línea y ahí estábamos perdiendo nosotros. 'Kity' recupera y juega en la mitad de la cancha y estaba jugando casi como central.
Eso nos complicó pero después todo fue diferente con la expulsión y el gol. Se hizo cuesta arriba, pero sabíamos que era un partido a todo o nada. En el segundo tiempo pensamos: o perdemos 6-0 o lo empatamos y vamos a los penales. Se nos dio y es una alegría enorme porque los chicos se lo merecían", acotó mientras ceba otro mate en la cocina de su casa.
En el fondo, su hijo Santino (8) juega con la camiseta de Boca al fútbol con un vecino, y "Batata" confiesa que la cancha con césped la armó su suegro. El remate de su hijo es diferente al que hizo su papá en el estadio municipal donde tuvo la responsabilidad de patear el penal que le hicieron a Gabriel Contreras, y lejos estuvo de ponerse nervioso al 'picársela' a José Basualdo. "El penal estaba decidido que lo pateaba yo. Hace dos meses que venía pensándolo. Cuando me toque se la voy a picar. Me salió bien por suerte, y estaba definido eso. Tenés que estar convencido de lo que vas a hacer, pero si lo erraba estoy todavía debajo de la mesa. El segundo fue diferente. Vino mi viejo y me dijo: 'este aseguralo', y decidí pegarle de manera diferente. Mi manera de pensar es esa. Si estamos abajo, la pico. No cuando vamos ganando porque pueden pensar que estás sobrando", afirmó con una amplia sonrisa.

UNA DECISION MEDITADA
Gustavo "Batata" Barrientos había dejado en 2013 de jugar a la pelota, pero no lo había comunicado de manera oficial. La familia y los afectos pesaban más a la hora de elegir. Ya no tenía ganas de entrenar y por eso no comenzó la pretemporada con Oeste, pero luego lo convencieron para seguir.
Con edad para jugar en Veteranos, el jugador admite que no seguirá con el fútbol oficial pero eso no significa que siga jugando. "Me han llamado de los Veteranos de Huracán, y he jugado pero ya me han hablado para jugar", reconoció.
Su compañera ha sido un pilar fundamental para seguir por el apoyo y acompañamiento, y él lo reconoce. "Siempre tuve el apoyo de la familia que es muy importante. Mi mujer, mis viejos Angel y "Luchi", como así también mis hermanos que siempre estuvieron: Diego, Paula, Yanina y Vanesa", comenta.
Su hijo más chico le pide "upa" y juega con el mate. Le saca una sonrisa a "Batata" quien recuerda con claridad que fue su papá, en complicidad con su cuñado, el que lo convenció para jugar seis más en julio pasado. "Ya había hablado en la familia mi decisión pero cuando terminamos últimos no quería abandonar el barco, y Dios quiso que me retire de esta forma. Jugando, y con una enorme alegría de ver el equipo en la A", sentenció.
Admite que a los 40 años, la familia y el trabajo influyeron en la decisión de 'colgar los botines', y si bien las ganas de jugar están, no lo hará de manera oficial. "Es muy difícil que cambie de opinión, pero si estoy seguro que voy a jugar en los Veteranos, pero que no me pidan que entrene", bromea.
En el living de su casa tiene una camiseta de Boca firmada por los jugadores, y en el sillón está la de Oeste que usó en la final con Palazzo. Se coloca la camiseta y asegura sonriendo: "esta camiseta la voy a firmar por mis compañeros y la voy a encuadrar. A partir de ahora voy a jugar con la de Boca y por diversión", sentenció.

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