Habitantes de Próspero Palazzo piden soluciones ante los desbordes cloacales

Ese barrio sufre una gran pérdida de líquidos cloacales en inmediaciones de la Escuela 722. Vecinos debieron realizar un zanjón para que los desechos comiencen a circular sin que se introduzcan en las viviendas. Las aguas servidas llegan hasta la ruta 39 generando múltiples inconvenientes para las personas que viven en cercanías.

Desde hace cinco años, los habitantes del barrio Próspero Palazzo piden soluciones para terminar con los desbordes cloacales que se registran en el lugar. El problema comienza a pocos metros de la Escuela 722 en una de las cloacas que se ve afectada por el paso de los vehículos.
"Cuando pasa un camión la cloaca se tapa y empieza a reventar en diferentes partes del barrio. El foco comienza en la Escuela 722 y luego se desparrama por toda la Juan José Paso", relataron vecinos.
Los desbordes determinaron que los habitantes tengan que hacer un zanjón para que el líquido circule a través de la calle y no se introduzca en las viviendas. "El agua que corría era cada vez más por eso pedimos una máquina para que haga el zanjón más grande y pueda tener más circulación", señalaron.
Ante esta situación, personal de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada se hizo presente en el lugar pero no brindó una solución definitiva porque "el barrio creció más de lo que debía", se argumentó.
Los vecinos reclaman soluciones finales porque advierten que es imposible abrir la puerta y no sentir el olor nauseabundo que viene desde la calle cercana a sus viviendas.
El problema alcanzó a los usuarios de colectivos que no pueden esperar el transporte público en la garita de la zona ya que el olor y la gran cantidad de agua servida que circula hacen insoportable la estadía.
"Tenemos que ir hacia una parada más abajo porque el olor es terrible. Uno prefiere caminar más para no tener que ir amarrillo arriba del colectivo", sostuvo Mariela Lucero.

ESCUELA INUNDADA
Uno de los recintos más perjudicados es la Escuela 722, que tiene que sufrir todos los días cómo los desperdicios cloacales se esparcen por sus dimensiones en esa zona. En una de sus cloacas, el desborde es constante y no ha parado desde hace más de seis meses.
"En varias oportunidades la entrada al gimnasio ha quedado bloqueada producto de la gran cantidad de agua que se acumula en la entrada. El agua de la cloaca entra a cada rato y no podemos hacer nada porque es el municipio quien debe actuar en estos casos", consideró Nélida Bustamante.
El inconveniente preocupa porque en estos días en el recinto se reúnen los niños de las Colonias de Verano y deben sortear los charcos que inundan el lugar.
"Pedimos que la Municipalidad se haga cargo de la situación porque no es sano que los chicos jueguen y corran al lado de los desechos cloacales", explican los responsables de esa sede de las colonias.
"Tenemos miedo que los chicos se enfermen por estar en cercanías de estas aguas. No es una situación agradable para nadie ya que no podemos hacer juegos afuera del gimnasio porque el olor y la situación no permite que disfrutemos de los días de sol", agregaron los profesores de las colonias de verano en Palazzo.

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