Habló Aldana y en un crudo relato recordó la noche en que fue apuñalada y golpeada

Aldana Gallardo tiene 20 años y dos hijas. El pasado 19 de diciembre su pareja llegó bajo los efectos de la droga, la golpeó, la fracturó y apuñaló. La justicia determinó la prohibición de acercamiento, sin embargo, la joven pide "justicia por mis hijas, porque a ellas también las golpeó". Las fotos de la golpiza fueron compartidas a El Patagónico por Aldana para que la consigna "Ni Una Menos" se haga realidad. Las imágenes pueden herir la susceptibilidad del lector.

"Quiero justicia por mis hijas, a ellas también las golpeó", denunció Aldana, la joven de apenas 20 años que aún se recupera tras haber sido apuñalada y atacada a golpes por su concubino y padre de sus dos hijas. "Fue la primera vez que nos golpeó, si lo hubiera hecho antes lo habríamos denunciado", afirmó Aldana y pese a todo lo que sufrió advirtió "yo no tengo miedo".

Lo que busca Aldana, a través de las fotos que compartió con El Patagónico, es que la orden de prohibición de acercamiento que se extendió por un plazo de 60 días, se haga permanente y que Gabriel "no pueda volver a ponerle una mano encima" a sus pequeñas de 2 y 4 años.

Esa mañana del 19 de diciembre, Gabriel Aybar (28) llegó a la vivienda que compartían bajo los efectos de alguna sustancia, "creo que había tomado pastillas, llegó para dormir, pero se puso a discutir y terminó todo en esa pelea, yo me defendí", admitió Aldana. Sin embargo, eso no alcanzó para evitar que él armado con un cuchillo de cierra de cocina, le abriera el labio inferior y las dos piernas.

La furia de Gabriel no terminó en eso, además de golpear a las pequeñas, tomó una tijera con la cual le cortó los tendones de la mano y le propinó varios golpes que le dejaron fracturas de cráneo y un brazo.

Aldana recuerda lo que vivió y repite una y otra vez: "no quiero que se acerque a mis hijas". Por ser testigos y víctimas de la agresión, las pequeñas recibieron ayuda psicológica, pero esta madre que se recupera acompañada por sus padres, asegura que eso no es suficiente.

El miércoles, mientras la ciudad se preparaba para las fiestas de fin de año, Aldana fue sometida a una operación en su brazo que fue exitosa, ahora espera que baje la hinchazón para poder ponerse un yeso que contenga la fractura. Sus tareas habituales se ven dificultadas porque los tendones que le rompió su ex pareja afectaron su mano derecha.

La casa que compartían con Gabriel hace dos años "queda a tan solo una cuadra y media, hasta ahora no nos ha molestado y respetó la orden", reconoció Aldana, pero espera que alguien le dé la seguridad de que eso no volverá a pasar y confía que esa decisión está en manos de la justicia.

Esta historia que termina en un enorme acto de violencia, cuenta con seis años de convivencia entre el noviazgo y el concubinato. Aldana sufrió fracturas, golpes y puñaladas y se atrevió a hablar con El Patagónico porque cree que todo el mundo debe conocer esto para que la consigna "Ni Una Menos", sea una realidad.

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