Habló Díaz, el acusado de matar a la novia: "no entiendo qué pasó, no recuerdo nada"

Mario José Alberto Díaz fue imputado por homicidio agravado por el vínculo y femicidio de Valeria Palma. Con esa calificación provisoria formalizó la apertura de investigación la juez Mariel Suárez y le otorgó a la Fiscalía los tres meses que solicitó para acusar. El mismo plazo regirá para la prisión preventiva. El hombre declaró que no tenía motivo para hacerle daño a su pareja y aseguró que no recuerda lo sucedido. El forense de la Fiscalía recomendó observación psiquiátrica y también se autorizó una pericia psicológica, aunque por el momento se rechazó su internación en psiquiatría.

La audiencia de control de detención y apertura de la investigación contra Mario José Alberto Díaz (24) se llevó a cabo ayer en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia y fue presidida por la juez penal Mariel Suárez. El Ministerio Público Fiscal fue representado por la fiscal general Mónica García y la funcionaria Cintia Iglesias, mientras que el detenido fue asistido por la abogada adjunta de la Defensa Pública, Lilián Bórquez.
En ese contexto la acusadora pública solicitó que se declare legal la detención de Díaz y relató las circunstancias en la que se llevó a cabo la misma por personal policial, quienes arribaron al lugar convocados por el dueño del inquilinato donde se produjo el crimen de Valeria Nicol Palma (21).
El delito fue calificado como homicidio agravado por el vínculo y femicidio, en los términos de los artículos 80, incisos 1 y 11; y 45 del Código Penal, lo cual conlleva la prisión perpetua.
En tanto que sobre el plazo de investigación, la parte acusadora estimó como suficiente el de tres meses y el mismo estimó como conveniente para el dictado de la prisión preventiva. En ese tiempo se producirá la prueba científica sobre el martillo, la plancha, la tijera y los 3 cuchillos que se secuestraron. Además, para el 19 de setiembre la psicóloga de Fiscalía otorgó un turno para atenderlo y lo hará, por lo menos, en cinco ocasiones.
La fiscal sostuvo que el imputado fue atendido por el médico forense de la Fiscalía, Oscar Licciaridi, quien le manifestó que se encontraba lúcido y en condiciones de asistir a la audiencia; que estaba orientado en tiempo y espacio, y que sabía diferenciar lo bueno de lo malo. De todas maneras, recomendó que sea observado por un psiquiatra.

"NO ME ACUERDO"
A su turno, la juez le ofreció la palabra al imputado tras hacerle conocer sus derechos y su defensa confirmó que el hombre habría una serie de consideraciones, aunque por el momento no respondería preguntas de las partes.
En tal sentido Díaz aseguró no recordar "nada" de lo ocurrido durante la noche del sábado y dijo que sufre de convulsiones. "Estaba todo bien ese día con mi pareja. Se me nubló la vista y recién me recuperé cuando estaba preso, con la cabeza vendada", declaró.
El sujeto se mostró consternado y dijo que estaban conformando una familia. "No entiendo qué pasó. Estoy muy arrepentido. Ella me ayudaba mucho con mi enfermedad y cuando me agarraban las convulsiones".
Por su parte la defensora hizo reserva sobre la calificación y cuestionó que la Fiscalía no brindó elementos de prueba para justificar la violencia de género. También cuestionó los peligros procesales que mencionó la fiscal al pedir la medida de coerción y solicitó que la misma sea cumplida en el Hospital Regional, teniendo en cuenta el pedido realizado por el doctor Licciardi. En tanto que adhirió a la pericia psicológica y psiquiátrica que solicitó la Fiscalía.
Finalmente la juez formalizó la apertura de investigación preparatoria con la calificación provisoria que propuso la Fiscalía y declaró legal la detención por haberse producido en flagrancia.
En cuanto a la medida de coerción entendió que están dados los peligros procesales de fuga y entorpecimiento, aunque no autorizó que la prisión preventiva sea cumplida en el Hospital Regional, aunque ello podría modificarse en los próximos días con el aporte de documentación médica.
En consecuencia dictó la prisión preventiva por el término de 3 meses y una vez que sea alojado en su lugar de detención podría ser trasladado para que reciba asistencia médica. Ello, en virtud de las visibles heridas que tenía en su rostro y manos.

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