Habló la familia de Santiago: "no era militante como dijeron, era un viajero"

La familia de Santiago Maldonado, el joven platense desaparecido en Chubut tras el desalojo de una protesta mapuche, llamó a marchar en todo el país para exigir su aparición "con vida". Y desmintieron a quienes aseguran que el chico formaba parte de grupos de mapuches radicalizados.

Sergio Maldonado , el hermano de Santiago tomó la palabra en las últimas horas para expresar su preocupación de la familia por la desaparición de Santiago y dio cuenta del sufrimiento que atraviesa: "esto es una locura, en cualquier momento me da un bobazo". Por su parte, Germán Maldonado, otro hermano, exigió este lunes "como argentino y demócrata" la aparición "con vida" del joven y convocó a marchar esta tarde en distintos puntos del país.

Cabe señalar que Santiago, es oriundo de La Plata pero residente en la ciudad rionegrina de El Bolsón, desapareció el martes pasado durante el desalojo llevado adelante por la Gendarmería contra cortes y manifestaciones de la comunidad mapuche Lof de Cushamen, en Chubut.

En declaraciones, Germán convocó este lunes "a todo el pueblo argentino a que se concentre en todos los puntos de movilización para llevar a cabo marchas pacíficas y humanitarias pidiendo por la aparición de mi hermano". Asimismo, comentó que su hermano no se vinculaba con un sector político en particular. "Mi hermano no era militante, eso es erróneo: él era un mochilero, un viajero", aclaró ante las versiones que señalan que Santiago es un militante de un grupo mapuche radicalizado.

Además, sostuvo que "no estoy al tanto de nada, hace seis días que estoy esperando la aparición de mi hermano y él no está", y planteó que "nadie se comunicó con nosotros, intentamos comunicarnos con el gobierno desde el día en que mi hermano desapareció de forma forzada, pero nunca se comunicaron con nosotros".

"TIENE QUE APARECER"

Es el título elegido por la familia de Santiago, para una carta que ya recorre las redes sociales de todo el mundo.

"Hace casi una semana, tras la represión a los manifestantes en la comunidad Lof de Cushamen, la vida de toda mi familia cambió por completo: no vivimos, no podemos, no tenemos noticias de mi hermano, ni respuestas de las Fuerzas que apaleaban, disparaban y arrastraban todo lo que tenían enfrente, mujeres, niños... Y Santiago.

De visita en Chubut, se había quedado a dormir en el acampe para expresar su apoyo a los mapuches, que estaban exigiendo la liberación de su dirigente Facundo Jones Huala, preso político. Pero no, rectificando algo que muchos medios informaron, mi hermano no forma parte de ninguna agrupación de pueblos originarios, aunque siempre se muestre dispuesto a colaborar con distintas causas, frente a la ausencia del Estado. O sus abruptas irrupciones. Pues el martes, cuando la Gendarmería Nacional detonó un desalojo violento, muchas familias se resguardaron detrás de unos sauces, al costado del río que cruza los Andes. Allí, algunos intentaron salvarse de las balas, cruzando ese caudal de agua, entre la dificultad de las ramas. Santi no cruzó. Y el rastrillaje de la Prefectura ya lo confirmó.

Los gendarmes lo rodearon, lo golpearon y lo subieron a una camioneta.

No sabemos nada más.

El viernes presentamos un hábeas corpus en Bariloche, Esquel y El Bolsón. Recién entonces, el juez Otranto empezó la búsqueda, después de 84 horas sin hacer nada de nada. Y sí, se pueden lavar las manos diciendo que no se lo han llevado, pero la Gendarmería será responsable de lo que haya pasado. Santiago no se perdió, ni se esfumó por arte de magia. No se trata de una persona extraviada. Se trata de una desaparición forzada. Pero no vamos a esperarlo de brazos cruzados. Mañana, desde todos los rincones del país, marcharemos para exigir que nos digan dónde está, mientras lo buscamos nosotros mismos, sin descansar ni un minuto. Sólo para eso escribo estas líneas, para pedirles con este grito desesperado que, por favor, nos acompañen en cada ruta, en cada plaza, en cada avenida: tiene que aparecer mi hermano.

Y tiene que aparecer con vida".

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