Hace 15 meses que Dana está en estado vegetativo y espera una prótesis de EE.UU.

Su familia y especialistas del Instituto Fleni de Buenos Aires continúan luchando por su recuperación. A un año y tres meses del accidente, se encuentra en estado vegetativo aunque muestra algunos pequeños avances en sus estímulos.

Dana Luna (15), la adolescente que el 18 de diciembre de 2014 fue atropellada en el camino al aeropuerto, frente al barrio Próspero Palazzo, continúa internada en el Instituto Fleni de Buenos Aires. Ya son quince meses en estado vegetativo.
En ese instituto se le realiza una rehabilitación en busca de que responda a los estímulos y según su padre Luis, ha dado avances pequeños, pero avances al fin. Su núcleo familiar se radicó en Buenos Aires y la acompaña en la recuperación junto a los especialistas.
Cada vez que alguien apoya sus manos en sus palmas ella aprieta fuerte, cuenta su padre. Hoy esa es la función primordial de Luis y toda su familia, sostenerla en su proceso de recuperación. Ella los sigue con la mirada, pero aún no ha logrado comunicarse de la manera que esperan.
El martes a Luis le dieron una noticia que no esperaba. A Dana le podrían colocar unas válvulas para drenar líquido que se acumula en su cabeza. El riesgo de ese procedimiento, cuenta, son las infecciones que la adolescente puede llegar a sufrir. De todas maneras, su familia continúa buscando todas las alternativas habidas y por haber para que se recupere.
Ahora aguardan la llegada desde Estados Unidos de una prótesis que se le colocará en el cráneo, donde las astillas de los huesos han tenido que ser extraídos. Esa placa de un material especial, por su complejidad en la forma, no ha podido ser diseñada en el país.
Luis logró contactarse con un laboratorio de Estados Unidos que fabrica este tipo de prótesis y se espera la llegada de la prótesis para los próximos días.
Si la placa es correcta se realizará la intervención quirúrgica; si hay que hacerle modificaciones, deberán volver a enviarla al laboratorio norteamericano para que se realicen los cambios.
Luis agradece a toda la comunidad de Comodoro Rivadavia que lo ha ayudado en este tiempo, especialmente a la Fuerza Aérea, donde trabaja y a la obra social DIBPFA (Dirección de Bienestar de Personal de la Fuerza Aérea), que a pesar de un primer malentendido, ha provisto lo que Dana necesita en su recuperación. También la familia quiere agradecer a Eduardo Tábano, por su desinteresada colaboración.
EL ESFUERZO DE LA FAMILIA
Cambiar de vida en busca de la mejoría de Dana, después del accidente, demandó un esfuerzo gigantesco para toda la familia Luna. Tanto Luis como su esposa y su hija Evelyn debieron radicarse en Buenos Aires para acompañarla.
Evelyn, según contó Luis, está teniendo problemas para culminar con sus estudios secundarios en Comodoro Rivadavia ante la falta de predisposición de algunos docentes de la Escuela 707.
Luis comentó que los directivos de la escuela secundaria donde Evelyn debe rendir sus últimas materias habían aceptado que lo hiciera por internet y de manera libre. Sin embargo, algunos docentes no comparten esa medida. Su padre pide a los docentes y directivos de la escuela que entiendan la situación de la familia, que hizo un esfuerzo enorme para que la adolescente regresara a Comodoro Rivadavia a rendir por estos días esas últimas materias.

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