Hoteles cápsula: un clásico de Japón

La experiencia en estos insólitos lugares de alojamiento de los hinchas de River en Japón llegó a la Argentina y lo que es usado desde 1979 parece una novedad en nuestro país.

Esta semana circuló que los hinchas de River que viajaron al Mundial de Clubes utilizaron estos alojamientos que les permitió economizar considerablemente su viaje. Pero esto no es algo nuevo, el primer hotel de esta clase que fue abierto es el Capsule Inn Osaka. Está diseñado por Kisho Kurokawa, y localizado en el distrito de Umeda, en la ciudad de Osaka. Se abrió al público el 1 de febrero de 1979.
Además de ser un alternativa económica para los turistas significó en su momento la respuesta a la problemática que muchos japoneses tienen que es que los trenes de Tokyo dejan de circular entre la medianoche y la una y no vuelva a haber servicios hasta las cinco o seis de la mañana. Quizás para Comodoro Rivadavia no signifique nada del otro mundo, pero para la gigantesca urbe es todo un dolor de cabeza movilizarse en las horas pico, a la salida del trabajo, cuando más de 13 millones de habitantes viven en la ciudad (compuesta de 23 prefecturas) y la cifra aumenta hasta los 35 millones en el área metropolitana. Muchos japoneses cuando no alcanzan a llegar a sus hogares por la gran afluencia de gente en las calles deciden pasar la noche en estos hoteles.
Esta clase de hotel aún no ha alcanzado popularidad fuera de este país, aunque existen ciertas variantes occidentales con alojamientos de mayor tamaño y baños privados en desarrollo.
Las habitaciones en cuestión son cubículos de un metro de alto, uno de ancho y 1,90, de profundidad, que abonando entre 20 y 30 dólares hace más llevadero el presupuesto. Dormir en una cápsula significa la posibilidad de moverse dentro de muy reducidas dimensiones pero tener un colchón mullido, almohada y sábanas blancas.
Algunos de estos hoteles ofrecen servicios como saunas, máquinas de refrescos y comidas y el interior de las cápsulas suele tener televisión, radio, aire acondicionado y acceso a Internet.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico