"Hoy todavía es muy angustiante porque seguimos residiendo en el lugar, nos basta con levantar la vista y ver la montaña negra"

El fuego irrumpió en los bosques. Miles de hectáreas consumidas, cientos de animales muertos y casas ardiendo por completo. El panorama era desolador en Cholila y el fuego avanzaba más rápido de lo esperado. Un grupo de vecinos, pese al dolor de ver como su lugar era destruido, juntaron sus fuerzas para comenzar a combatir el incendio. Daniel Roy Wegrzyn es uno de ellos, y relató a El Patagónico cómo vivió cada recorrido que en su avioneta realizó sobre el incendio.

Más de 40 días de miedo, cansancio y desolación se vivieron en Cholila, donde las condiciones meteorológicas no permitían una tregua en el avance del fuego hasta el 23 de marzo que terminó todo. "Fue una gran lluvia y salí a volar, recorrí toda el área y fue muy impactante, sin humo, un día diáfano donde ver todo quemado fue algo muy impactante, más desde una posición de altura tristemente privilegiada que me permitía ver todo, fue muy difícil sobrellevar eso", recordó Daniel Roy Wegrzyn, al referirse al día en que se dio por extinguido el fuego.

El piloto junto a otros vecinos de Cholila fueron los primeros en detectar el inicio del fuego -que en febrero del 2015 consumió 40 mil hectáreas de bosque- y de inmediato comenzaron una actividad de combate.

"Los primeros días fueron los más terribles, el fuego se expandió en todas las direcciones, el viento y las altas temperaturas eran favorables para que prospere el fuego. Fue todo muy dramático", indicó.

Días previos hubo mucho temor, ya que la caña colihue había florecido el año anterior y eso implicó que se generara una importante cantidad de material vegetal combustible. "Estábamos atentos a la posibilidad de un incendio, cosa que no pasó con las autoridades", recordó.

incendio en cholila - original.jpg

Entre los vecinos habían conformado un plan de contingencia, tenían detectadas fuentes de agua, hicieron relevamientos de los caminos y las casas, conformaron un inventario de recursos: entre ellos un avión, cuatriciclos y todo lo necesario para eventual combate.

Con el trabajo previo, cuando se desató el incendio ya estaban preparados, incluso muchos pobladores fueron evacuados y se refugiaron en la hostería -que Daniel tiene junto a su familia - lo que permitió organizar mejor las tareas para combatir el fuego.

"No entendimos por qué los aviones hidrantes no estaban en la zona (estaban en Chile) cuando la situación era tan crítica, por qué no estaban tan preparados los brigadistas, no había torre de vigilancia y la situación era tan crítica", señaló.

También relató cómo fueron los primeros días en que el fuego amenazaba con avanzar y destruir el lugar. "Durante la cena revivíamos lo que pasó durante el día, en el desayuno definíamos grupos y roles, y se salía a combatir. Hoy todavía es muy angustiante porque seguimos residiendo en el lugar, nos basta con levantar la vista y ver la montaña negra", lamentó.

CRONICA DE UN VUELO

cholila Daniel.jpg

Muchas controversias se generaron en aquellos días respecto de la información que circulaba sobre el desastre que allí se vivía, por lo que mucha gente, familiares y amigos querían saber cómo estaba todo pero lamentablemente la preocupación principal era combatir el fuego. Fue allí que Daniel decidió comenzar a publicar un parte en sus redes sociales y así poder contarles a todos lo mismo y sus crónicas se convirtieron en un reporte diario del que se hicieron eco en todo el país.

"Eso se fue multiplicando, trascendió muchísimo más, tanto que lo fueron también tomando los medios de comunicación. En un momento se decía que el fuego estaba controlado y nunca lo estuvo, nunca estuvo encerrado siempre estuvo avanzado y de hecho entre un frente y otro había distancia de 40 kilómetros y nosotros estábamos en el medio en un islote verde a partir de la inundación de un mallín en el lugar y en la pista de aterrizaje a modo de cortafuego y todos nos refugiamos ahí", describió.

RENACER DE LAS CENIZAS

cholila.jpg

Fue el incendio más grande de los últimos cien años, que afectó especies de muy alto valor como los alerces, huemul, el bosque en general; aunque también los glaciares ya que la ceniza se depositó sobre los hielos y aceleró su derretimiento.

Daniel asegura que el incendio tuvo consecuencias que se van a ir mostrando durante muchos años pero en Cholila "la vida renace desde las cenizas, son imágenes muy contrastantes, uno ve el piso verde por las hierbas y matorrales que empiezan a surgir pero están inmersos en un bosque de árboles negros. Es una imagen contradictoria de muerte y vida, el bosque muerto muestra lo que era y pasarán muchos años pero no volveremos a ver a lo que era. Pero si vemos que está renaciendo.".

verde cholila 7.jpg


Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico