Hubo cuatro baleados en menos de 72 horas, dos de ellos graves

El jueves a las 20:45 un joven identificado por la policía como Javier Mansilla recibió dos tiros en el estómago en la esquina de Los Plátanos y Franzoni del barrio Máximo Abásolo. Al cierre de esta edición continuaba grave. Mientras ayer al mediodía, un hombre llamado Eduardo González fue baleado en una pierna en el barrio San Martín. Gonzalo Cárdenas, quien el jueves a la tarde en el Quirno Costa recibió un balazo que se alojó cerca de la aorta sigue en estado delicado. Antonio Nieves, baleado el martes a la noche, en ese mismo barrio, perdió la visión del ojo izquierdo.

En un lapso de 15 horas entre la noche del jueves y el mediodía de ayer se registraron otros dos heridos de bala en la zona oeste de Comodoro Rivadavia que se suman a Gonzalo Cárdenas, el joven que en la tarde del jueves recibió un tiro en el barrio Quirno Costa que se le alojó cerca de la aorta.
El jueves a las 20:45 un joven de 24 años identificado como Javier Mansilla residente de la calle Ignacio Rucci fue baleado en la esquina de Los Plátanos y Franzoni en el barrio Máximo Abásolo.
Mansilla, residente en la calle Ignacio Rucci, recibió dos disparos en el abdomen mientras se hallaba en la zona alta de ese barrio. Fue trasladado en forma inmediata por su padre al Hospital Regional.
En el centro asistencial fue operado y anoche, al cierre de esta edición, se encontraba bajo pronóstico reservado en estado grave.
Mientras la Brigada de Investigaciones y efectivos policiales de la Seccional Séptima trabajaban para dar el autor de los disparos, ayer al mediodía ingresó otro herido a la guardia del Hospital Regional.
Fue identificado como Eduardo González quien recibió un balazo en una de sus piernas. La víctima de la agresión recibió las curaciones de rigor y recuperó el alta. El lugar en donde fue baleado, según las fuentes consultadas, fue en el barrio San Martín. Se desconocían las circunstancias, e incluso las autoridades policiales de las seccionales Cuarta y Séptima, jurisdicciones que se reparten el límite de ese barrio, no tenían denuncia alguna y tampoco información al respecto.
Los ataques a González y Mansilla, baleados en menos de 15 horas de diferencia en distintos barrios de la zona oeste se suman al de Gonzalo Cárdenas, el joven que recibió un tiro por la espalda en Lisandro de la Torre al 2000.
Según investiga la policía de la Seccional Cuarta, el joven habría sido víctima de una agresión con arma por parte de integrantes de una banda con la que la familia del joven habría mantenido una disputa durante el fin de semana pasado, donde se produjeron amenazas y daños en vehículos.
La familia fue atacada en la semana nuevamente por esta banda de jóvenes violentos, al dañar dos parabrisas de vehículos, uno de ellos una Renault Kangoo, a la que intentaron quemar con una suerte de molotov.
El jueves cuando la familia Cárdenas se encontraba justo en la vereda frente al domicilio integrantes de este grupo pasaron por frente a la vivienda y efectuaron disparos, uno de ellos le ingresó por la espalda y la bala se alojó cerca de la aorta. Su estado de salud continuaba anoche siendo delicado.

NIEVES PERDIO UN OJO
La cantidad de personas baleadas durante la última semana preocupa a las autoridades policiales. El martes a las 22 Antonio Nieves –padre de los integrantes de una conflictiva familia del Quirno Costa– se encontraba tomando mate en su vivienda frente a La Saladita recibió disparos de 9 milímetros. Uno de esos proyectiles le ingresó cerca del ojo izquierdo.
El plomo le atravesó el rostro y las lesiones fueron irreversibles para su ojo izquierdo, ya que perdió la visión en ese órgano, informaron fuentes oficiales.
El miércoles al mediodía cuando los jefes policiales recibían directivas por el temor a que las agresiones con armas recrudecieran en la semana, en la parte alta de la calle Mburucuyá del barrio La Floresta una ráfaga de disparos puso en riesgo la vida de un joven que por fortuna no llegó a ser alcanzado por los plomos.

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