Huracán no pudo sacar diferencias en su casa e irá por la gloria en Colombia

Empató sin goles con Independiente Santa Fe y el próximo miércoles buscará un título histórico en Bogotá. El partido fue aguerrido y pudo haber quedado para cualquiera.

Huracán e Independiente Santa Fe, de Bogotá, empataron sin goles en el encuentro por la primera final de la Copa Sudamericana, disputado anoche en Parque de los Patricios.
El encuentro fue arbitrado por el paraguayo Antonio Arias, que venía de dirigir el clásico sudamericano por eliminatorias mundialistas entre Argentina y Brasil, y ayer se despidió de la actividad.
El equipo argentino no pudo sacar diferencia en su casa y definirá al próximo campeón en Bogatá el miércoles de la semana que viene.
El "Globo" no pudo imponerse en el primer tiempo ante un rival que se plantó y se mantuvo ordenado. El conjunto colombiano le tomó el tiempo al equipo "quemero" y cubrió bien los espacios, para evitar que su rival le generara peligro cerca del área.
El equipo de Domínguez inclinó su juego por la banda derecha. San Román pasó al ataque en reiteradas oportunidades pero nunca pudo terminar de triangular bien con Montenegro y Toranzo. Los dos estrategas del equipo tuvieron una noche plagada de imprecisiones.
Santa Fe tuvo la posibilidad más clara de la primera mitad. Luego de un centro preciso de Seijas, Daniel Angulo estrelló un cabezazo en el travesaño y perdió la chance de abrir el marcador en Parque Patricios. Los colombianos mantuvieron el orden táctico y aprovecharon las desatenciones de Huracán al máximo, cada vez que el "Globo" retrocedía en el campo de juego.
Marcos Díaz fue uno de los mejores jugadores del equipo de Domínguez. Se mantuvo seguro bajo los tres palos y tapó tres remates desde afuera del área que podrían haber cambiado la historia. Ordenó la defensa constantemente y estuvo preciso en las salidas aéreas.
En el complemento, Huracán empezó mejor y tuvo dos posibilidades claras de la mano de Ramón Abila. El delantero se las arregló solo para sacarse de encima la marca y sacar dos derechazos potentes, que el arquero Robinson Zapata pudo desviar.
El equipo colombiano planteó un partido inteligente y obtuvo su premio. No le convirtieron goles y rescató un empate que le viene bien para cerrar la serie en su casa. Con la mínima diferencia, será el campeón de la Copa Sudamericana.
El "Globo" perdió la posibilidad de sacar diferencia en su casa. Peleó mano a mano con un equipo que lo complicó con una marca firme y rapidez para manejar los contraataques. Lo pudo haber ganado, como pudo haber quedado en desventaja. El próximo miércoles deberá aguantar la presión del público colombiano y definir la final en Bogotá.

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