Identificaron al asaltante de la panadería "Naira"

La Brigada de Investigaciones identificó al asaltante de la panadería ubicada en Lisandro de la Torre y Ostoich del barrio Abel Amaya.

La Brigada de Investigaciones identificó al asaltante de la panadería ubicada en Lisandro de la Torre y Ostoich del barrio Abel Amaya. El joven amedrentó con un arma de fuego a la empleada y al no poder abrir la caja registradora se llevó el teléfono celular de la víctima.
La Brigada de Investigaciones de Comodoro Rivadavia, a cargo en estos momentos del subcomisario Pablo Lobos, identificó al asaltante de la panadería "Naira", ubicada en Lisandro de la Torre y Ostoich del barrio Abel Amaya, quien el martes a las 17 se llevó el teléfono de la empleada al no poder robar la recaudación.
El asaltante quedó registrado en las cámaras de seguridad cuando ingresó al local comercial, ya que lo hizo a cara descubierta y luego se colocó un cuello polar en la cara. El malviviente saltó el mostrador con arma en mano y no logró abrir la caja registradora con la llave, por lo que no pudo llevarse el dinero de la recaudación.
Luego de algunas averiguaciones de los integrantes de la Brigada se logró identificar al sospechoso: Bruno Nicolás Bonavita de 21 años, un joven que ya había protagonizado un asalto en la misma panadería.

EL MISMO MODUS OPERANDI
En setiembre del año pasado, Bonavita realizó la misma maniobra delictiva junto a otro joven cuando en similar franja horaria saltó el mostrador y se llevó el teléfono celular de la empleada, además de intentar sustraer una cámara de seguridad, olvidándose el DVR.
Como aquella vez, Bonavita el martes nuevamente quedó registrado en las cámaras de seguridad del lugar, y de esa manera pudo ser identificado.
En el atraco del año pasado, los asaltantes primero le preguntaron a la empleada si estaba el dueño. Decían que andaban ofreciendo teléfonos celulares y una notebook. Todo hacía presumir que se trataba de cosas robadas.
La joven le dijo que no y cuando se dieron media vuelta para irse, uno le preguntó al otro: "¿Lo hacemos ahora?". Se levantó la campera y le mostró a la vendedora la culata de un arma de fuego que sobresalía de la cintura.
La víctima primero pensó que se trataba de una réplica, pero cuando vio que el arma parecía pesarle en los pantalones al delincuente, temió que podían llegar a herirla.
En esta ocasión, Bonavita utilizó el mismo modus operandi. Sin embargo, en los allanamientos que se llevaron a cabo el jueves a la tarde, en el barrio 30 de Octubre, denominado 1008 Viviendas, y en el Isidro Quiroga, conocido como 1311 viviendas, no se halló el teléfono celular de la víctima.

Fuente:

Notas Relacionadas


Las Más Leídas del Patagónico