Imputaron por robo agravado y amenazas al dominicano que fue detenido el sábado

Joel Antonio Rodríguez fue imputado ayer por el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego y amenazas. Fue por la denuncia que presentó el jueves una mujer de la misma nacionalidad que el detenido, quien además hizo referencia a la existencia de una banda de extranjeros que contarían con la protección de un policía y que, entre otros delitos, traficarían armas y municiones. Ayer le dictaron tres meses de prisión preventiva.

El joven dominicano que fue detenido el sábado a partir de la denuncia que radicó una mujer de la misma nacionalidad, fue sometido ayer al correspondiente control y apertura de la investigación.
El acto fue presidido por la juez penal de turno, Mariel Suárez, mientras que el Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal general, Adrián Cabral. El imputado, Joel Antonio Rodríguez (26), fue asistido por el defensor particular Mauro Fonteñez.
Hay que recordar que el caso tomó estado público durante la tarde del sábado, jornada en la que se llevaron a cabo seis allanamientos que se motivaron en la denuncia realizada el jueves por la víctima.
La mujer afirmó que cuatro individuos entraron a su vivienda y dos de ellos la amenazaron de muerte con armas de fuego, indicándole que no denunciara porque sufriría las consecuencias que se le exhibieron a través de un video, donde una persona era asesinada pese a pedir clemencia.
La damnificada fue rociada con amoníaco en presencia de dos testigos y también resultó despojada de su teléfono celular. Con esa información se solicitaron los allanamientos y la juez de turno los autorizó, además de la detención de dos personas: Joel Antonio Rodríguez y Rubén Rodríguez, alias el "colombiano". Este último permanece prófugo.
En el departamento que Joel Rodríguez comparte con su pareja y su cuñado en la Torre IV la policía encontró una pistola calibre 45 y secuestró teléfonos celulares. En la casa de la madre de éste, sobre Malvinas al 800, se encontró el celular que la víctima denunció como robado. El aparato estaba escondido debajo de una cama.
Además, en el Pasaje Almonacid al 1.100, en la casa principal, la policía encontró una pistola calibre 8mm; mientras que en el departamento 2 del mismo predio y en el cual reside un ciudadano español, se secuestró un revólver calibre 22 y municiones, en tanto que en el departamento 3 se hallaron dos "tumberas".

IMPUTACION
El fiscal Cabral le pidió a la juez que declare legal la detención de Joel y formalice la investigación por el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con amenazas con arma de fuego, delito que tiene una pena mínima de 6 años y 8 meses.
El acusador también destacó que el imputado tiene dos condenas en la Justicia Federal: una del 5 de febrero de 2014 a la pena de un año en suspenso y otra del 29 de junio de 2015 a la pena de un año y medio de efectivo cumplimiento. Las dos por delitos relacionados con estupefacientes. En ambas se fijaron reglas de conductas a cumplir, como no vincularse con nuevos delitos, no consumir drogas ni tener en su poder armas de fuego.
Tras detallar el caso, el fiscal pidió que se dicte la prisión preventiva por el término de tres meses y solicitó el mismo plazo para investigar, luego de afirmar que existe peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación. En tanto, informó a la juez que podría ampliarse el objeto de investigación hacia otras personas.

EL DESCARGO
A su turno, el imputado accedió a declarar y se desvinculó del hecho. Afirmó que no fue a la casa de la denunciante y que pasó toda la semana en cama, enfermo. De todas formas explicó que el problema lo tiene su madre con la denunciante y que "es por un hombre".
"Yo la conozco y me llevo muy bien con ella, incluso me debe dinero que le presté para que fuera a República Dominicana a buscar a su hija", declaró el imputado y dijo que se enteró del problema porque lo llamó su hermana. "'Mamá está metida en quilombo otra vez', me avisó por teléfono y fue hasta la casa de mi madre a pedirle que le devuelva el celular. Al final terminé enojado con mi madre y me pegó una cachetada. Estoy acá preso por quilombos de mi madre", afirmó.
Su defensor se opuso a la formalización de la investigación y al dictado de una medida de coerción. No obstante, la juez entendió que existen elementos de convicción suficientes porque se trata de un caso grave y además se dan los presupuestos de peligro, tanto de fuga como de entorpecimiento de la investigación. En consecuencia, dictó tres meses de prisión preventiva y tres meses de investigación.

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