Inauguraron un tobogán de vidrio a 300 metros de altura

La meca del cine cuenta con una nueva atracción ideal para los que quieran experimentar vértigo. Se llama Skyslide, y es un tobogán de cristal suspendido en el rascacielos más alto de Los Angeles.

Uno de los edificios más conocidos del centro de Los Ángeles ahora cuenta con una atracción que de seguro se convertirá en la favorita de residentes y turistas. Se trata de "Skyslide", un tobogán de vidrio no apto para personas con vértigo, una nueva atracción instalada a más de 300 metros de altura. Tiene unos 14 metros de longitud, entre la planta 70 a la 69, y se inauguró en la Torre US Bank de Los Angeles (EE. UU.).
El recorrido del tobogán es corto, pero traicionero. Tras una primera bajada en la que el suelo aún está dentro del edificio, la rampa lanza a sus pasajeros en un recorrido curvo en el que solo un suelo y paredes de cristal les separa de una caída de algo más de 300 metros.
El tobogán se fabricó en vidrio, lo que acentúa la sensación de fragilidad a pesar de que se trata de un vidrio muy resistente, preparado para soportar terremotos y vientos huracanados. Los visitantes tendrán que pagar 25 dólares por cada bajada, precio que incluye la visita a un mirador de 360 grados situado en lo alto del edifico.
El nuevo OUE Skyspace LA es la plataforma de observación al aire libre más alta de California. Dispone de panorámicas espectaculares desde la plataforma de observación instalada en las plantas superiores, pero sin duda lo más llamativo es la zona dedicada al Skyslide, un tobogán emocionante construido en cristal transparente.
Hasta el momento la torre es considerada la más alta, de 310 metros de alto. Sin embargo, el año que viene, cuando abra sus puertas el Wilshire Grand Tower usurpará su lugar con una altura de 335 metros.

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