Incendian la casa de la familia Nieves en el barrio San Martín

Anoche incendiaron la vivienda de la conflictiva familia que reside sobre las calles Las Margaritas y San Martín. Ante la ausencia de ocupantes las llamas arrasaron con muebles y electrodomésticos. En el interior también hubo explosiones que serían de proyectiles que habría en la casa. Se vivieron momentos de tensión entre la policía y los integrantes de la familia cuando los bomberos sofocaban el fuego.

Parecía que la detención en horas de la mañana de Ricardo Alvarado, sospechado de balear a Jorge David Nieves y a Aldo Núñez, iba calmar los ánimos entre los dos bandos que mantienen una férrea disputa. No fue así y sólo transcurrieron nueve horas para que los enfrentamientos recrudecieran.
Cerca de las 20 la policía de la Seccional Séptima fue alertada de que un grupo había tiroteado el frente de la casa de la familia Serrano, cuyos integrantes están relacionados con Alvarado. Ese ataque se produjo en un domicilio ubicado sobre las calles 12 de Octubre y Código 4351 del Máximo Abásolo.
La madre de los hermanos Serrano denunció ante la policía que su casa recibió varios disparos. Según los dichos de la mujer los autores habrían sido los Nieves.
Una hora más tarde personas desconocidas se presentaron en el domicilio de los Nieves, en la esquina de Las Margaritas y San Martín. Provocaron un incendio que se extendió por todas las dependencias de la casa que consumió distintos muebles como camas y modulares.
También las llamas que avanzaron por todos los rincones arrasaron con la cocina, heladera y otros electrodomésticos.
Llamó la atención de los bomberos del Destacamento 1 las explosiones que se escuchaban en el interior. Los voluntarios tomaron los recaudos necesarios y trabajaron desde el exterior debido a que podría de tratarse de proyectiles.
En un momento dado llegó a toda velocidad un Fiat Duna color bordó con cuatro integrantes de la familia Nieves, quienes no se detuvieron ante la voz de alto de la policía que resguardaba la seguridad de los bomberos.
Intentaron introducirse a la casa cuando los voluntarios apagaban las últimas llamas.
En ese marco, el vecindario observaba expectante el episodio que no pasó a mayores, aunque los efectivos ya tenían dispuestas sus armas antitumulto por si era necesario actuar.
Mientras tanto, los voluntarios del destacamento de Rivadavia y Kennedy pudieron terminar sus tareas y retirarse.
En el interior de la casa no había integrantes de la familia porque todos se encontraban en otro domicilio ubicado en las inmediaciones de la feria denominada “La Saladita”.
Al cierre de esta edición, la policía reforzaba los rondines en las zonas donde residen las familias de los bandos enfrentados para evitar más consecuencias.

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