Ingresaron violentamente a una casa y robaron un LCD a punta de pistola

Tres delincuentes ingresaron el domingo a la noche a una vivienda de Santa Clara al 1.000 del barrio San Isidro Labrador pateando la puerta y rompiendo una ventana. La víctima intentó impedirles el ingreso y les arrojó una silla, pero fue en vano. Uno de ellos lo cubrió con un repasador en la cabeza y le apuntó con un arma. Le llevaron el LCD y una Play Station 3.

Los perros comenzaron a ladrar y Silvio, que miraba televisión, se asomó a la ventana de la cocina. No es habitual que los perros a esas altas horas de la noche ladren de tal manera. Vio pasar a dos hombres por la vereda mirando su casa. De repente, le patearon la puerta. Como pudo, trató de sostenerla. Incluso les advirtió que no ingresarían fácilmente. Pero los ladrones insistieron. "Cada vez que pateaban, la puerta se doblaba", contó Silvio a El Patagónico.
Finalmente, estalló el vidrio de la ventana del comedor y los asaltantes ingresaron por allí. Silvio trató de frenarlos con lo que tenía a mano: una silla del comedor. Se las arrojó a la cabeza, pero no alcanzó para cambiarles los planes a los visitantes.
Uno ingresó armado, y lo siguieron otros dos por detrás. El que llevaba el arma le pidió a la víctima que se arrojara al suelo. Le colocó un repasador en la cabeza y le apunto con una pistola. "No te muevas que te tiro", le advirtió.
En todo momento, el asaltante le exigió que no lo mirara a la cara. La víctima le hizo caso, temiendo que los traicionaran sus nervios. Silvio hasta temió recibir un tiro en las piernas. "Te puede arruinar la vida", dijo.

"PRENDIERON LA LUZ"

Silvio escuchaba el diálogo entre los asaltantes. Uno tomó el televisor LCD y otro de los ladrones se fue hasta la habitación de su hijo y desconectó la consola de Play Station 3 que también se llevaron.
Uno de ellos comentó: "ya prendieron la luz". Y todos se fueron rápidamente. Al parecer había un cuarto cómplice que hacía de "campana" en la vereda, quien observaba el movimiento de los vecinos.
La zona de la calle Santa Clara al 1.000, próxima a la avenida Kennedy, es tranquila, según la víctima. Por eso cuando habló con este medio aún no salía de su asombro por la temeridad exhibida por los delincuentes. Dijo que la Policía ingresó en contramano al instante del atraco, alertada por un vecino ya que uno de los delincuentes salió corriendo con el televisor en los brazos, pero no los pudieron atrapar.
Según se supo, los policías de la Seccional Cuarta también se vieron sorprendidos, porque el lugar del robo está a menos de cuatro cuadras de la comisaría. Y ni bien se enteraron llegaron al lugar, pero no encontraron a ningún sospechoso. Estiman que escaparon en algún vehículo.
Por la manera en que hablaban, los investigadores creen que los delincuentes estaban drogados. No les importó que hubiese gente en el interior de la vivienda, ni mucho menos. La violencia que ejercieron en el saqueo preocupa a las autoridades policiales.
En el robo tomaron intervención personal de la Seccional Cuarta de Policía y de la Brigada de Investigaciones.

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