Intentaron robar en un kiosco pero fueron reducidos a golpes

Dos hombres que intentaron robar en un multirrubro de la avenida Rivadavia al 2200 recibieron una paliza de parte de un comerciante y un transeúnte que observó la situación, para terminar detenidos en la Seccional Segunda. Llevaban un cuchillo de 30 centímetros.

Un comerciante de la zona comercial de Rivadavia al 2200 del barrio Ceferino Namuncurá el lunes a la noche fue víctima de un intento de robo por parte de dos delincuentes. Según informó la Policía, los ladrones se hicieron pasar primero por ocasionales clientes y una vez que ingresaron al local preguntaron si se encontraba el empleado de seguridad.
Al constatar que el comerciante estaba solo, lo amenazaron con un cuchillo en busca de apoderarse de la recaudación pero encontraron resistencia tanto de parte de la víctima como de un transeúnte que al observar la situación enfrentó a los delincuentes que terminaron reducidos.
Los ladrones fueron golpeados con un extensible de hierro y finalmente cuando intentaban escapar hacia el pasaje Los Patos y Río Chubut, personal de la Seccional Segunda los detuvo.
En el forcejeo, según informó la Policía, los sospechosos resultaron lesionados y debieron ser trasladados al Hospital Regional a raíz de la paliza que les dieron.
Una vez que recibieron los primeros auxilios, quedaron detenidos a disposición de la Oficina Judicial.
Los detenidos fueron identificados como Sebastián Alejandro Castro Flores (24) y Marcos Raúl Rodríguez (34) y quedaron detenidos a la espera de la audiencia de control de detención y formalización de la investigación.
Castro Flores ya había sido detenido por la Policía en setiembre del 2015 tras atacar a una mujer con fines de robo cuando ésta iba rumbo a un gimnasio de La Loma. El sospechoso fue detenido junto a su novia en aquella oportunidad.
El hombre amenazaba a la transeúnte diciéndole: "largá o te pincho, largá o te pincho" (en referencia a la cartera que la víctima se negaba a entregar). En medio de la confusión, la mujer recibió dos puntazos en un brazo de parte de la cómplice de Castro Flores.
Los gritos de la mujer herida alertaron aquella noche del 16 de setiembre a habitantes de Rawson y Viamonte que se unieron a la persecución con la Policía hasta que detuvieron a los sospechosos en el barrio 9 de Julio.
Por ese delito, Castro Flores -oriundo de la provincia de Jujuy- ya había sido imputado de robo agravado por el uso de arma blanca y pese a que se le habían dictado diez días de prisión preventiva, luego recuperó la libertad.

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