Inversores aseguran que la pista de aterrizaje "no afecta la seguridad del aeropuerto"

Reinaldo Van Domselaar es socio mayoritario de Urbanizar SRL, la firma que quiere desarrollar el barrio cerrado "Chacras del Faro", la misma que promociona como uno de sus principales atractivos el hecho de contar con una pista privada de aterrizaje, de 500 metros de largo por 18 de ancho, a escasos metros del Faro San Jorge.

El Patagónico publicó en su edición de ayer que tal pista atenta contra la seguridad del aeropuerto Mosconi, algo que Van Domselaar descartó de plano asegurando que la misma cumplió con los requerimientos de presentación ante la ANAC (Autoridad Nacional de Aviación Civil) y que "podrá ser habilitada".
Según subrayó, la urbanizadora concretó un estudio previo al trazado de la pista, además de haber iniciado el expediente ante ANAC para obtener la autorización. También destacó que se cumplen con todos los requisitos de seguridad y la reglamentación existente y que actualmente "el riesgo es cero porque no está en uso; es un proyecto de pista".
Aunque en este caso se trata de dar capacidad de aterrizaje y despegue a un barrio privado en la zona norte de la ciudad, el abogado aseguró que las condiciones jurídicas son las mismas que para los aeroclubes, con lo que enunció algunos ejemplos en el país y en la provincia para plantear por qué la pista de su country en ciernes no debería tener impedimentos legales.
"En Trelew se da la misma situación; el aeródromo está más cerca del aeropuerto incluso que lo que estamos nosotros acá. En Bariloche también; en Ushuaia un extremo de la pista del aeroclub corta la del aeropuerto. Esto no es una cuestión de pareceres; es reglamentación y nuestro caso es el mismo que el de un aeroclub, que también tiene construcciones y hangares. De hecho en General Rodríguez hay un country que tiene aeródromo", sostuvo.
Van Domselaar enfatizó que en materia aeronáutica está todo sumamente regulado para defender la viabilidad de su pista, que definió como "un chiche, un gustito muy interesante para la gente que le gusta volar... poder aterrizar ahí, y es una actividad que tendrá muy poco uso".
Tras considerar que "deberían darme el apto para la pista", el urbanista dijo que se asesoró de modo previo con referentes en materia aeronáutica y en virtud de que uno de los cuestionamientos a su plan se basa en la interferencia sobre el eje de pista del aeropuerto comodorense, expuso que "me asesoré mucho y puede o no interferir. No es un inconveniente, siempre que cumplas con los requerimientos. En este caso está desplazado y hay un aeródromo que sí está en el eje de pista y mucho más cerca que nosotros, que es el del Ejército".
Asimismo, aseguró que el trazado de la pista del country y la del Ejército "tienen la misma condición jurídica".
Además, planteó que hay dos tipos de aeródromos: controlados y no controlados, englobando en este ultimo los de Trelew y Sarmiento, por ejemplo, donde "vas, subís y volás", mientras que la pista planteada para el barrio cerrado en cuestión será "controlada por el servicio que hace la torre del aeropuerto, que es la que va a manejar y dirigir cualquier vuelo o actividad del aeródromo, desde una puesta en marcha hasta despegues y aterrizajes. Debería ser todo dirigido por la torre; será así", concluyó.

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