Investigadores trabajan en pistas firmes sobre el crimen de Mansilla

El fiscal Adrián Cabral ayer se reunió con los investigadores policiales para analizar las pruebas recolectadas en relación al homicidio de Oscar Mansilla, ocurrido el jueves a la madrugada en el barrio La Floresta. Existen presunciones que podrían conducir al esclarecimiento de la causa, pero se carece de testigos directos del asesinato.

A pesar de que los investigadores de la Brigada y la Seccional Cuarta se encuentran con la dificultad de la falta de testigos por tratarse de una “zona caliente” de la parte alta de la calle Mburucuyá, existen pistas que conducirían a dar con el asesino del vigésimo primer homicidio de este año en Comodoro Rivadavia.
Uno de los primeros indicios que podían echar luz sobre el homicidio de Oscar Alejandro Mansilla (20) eran las zapatillas que se hallaron en la camioneta Chevrolet S-10 estacionada afuera de la casa de la familia Palomo. La misma fue secuestrada por la policía momentos después de conocido el crimen, en la calle Mburucuyá al 1.100.
Se creía que el calzado podía ser de la víctima porque el cuerpo fue hallado con sus pies descalzos. Sin embargo, fuentes oficiales precisaron ayer a El Patagónico que no eran de la víctima. Se trataban de un par de zapatillas de lona de color blanco.
Después que concluyó la inspección ocular en la escena del crimen, durante la mañana del jueves uno de los integrantes de los Palomo intentó retirarse en el mencionado vehículo, pero fue interceptado por los efectivos que demoraron al conductor.
Este fue identificado como José Nahuelcheo, quien estuvo demorado 12 horas y se le practicó el dermo test para saber si tenía restos de pólvora en sus manos.
Durante la jornada el personal de la Brigada recolectó testimonios entre familiares de la víctima y otras personas pero que no serían testigos presenciales del ataque a Masilla en horas de la madrugada del jueves. De todas formas trabajan con pistas firmes para dar con el homicida.
Incluso, los familiares del joven admitieron ante las autoridades policiales que Mansilla mantenía diferencias con quien está sospechado de asesinarlo.
Las mismas fuentes valoraron la importante cantidad de pruebas científicas recolectadas durante los allanamientos efectuados doce horas después de conocido el asesinato, como rastros genéticos, vainas servidas, resto de plomo, teléfonos celulares y prendas con manchas de sangre.
Todos esos elementos fueron incautados durante los tres procedimientos efectuados en los domicilios de la familia Palomo y otro domicilio lindero al lugar donde apareció el cuerpo de Mansilla con golpes en la cabeza y un disparo en la zona de la cintura que le provocó un shock hipovolémico que desencadenó su la muerte, indica la autopsia forense.
Por ello, el fiscal general Adrián Cabral tendrá que esperar los resultados de las pericias de los elementos secuestrados para avanzar en la causa. Entre ellos, la prueba del dermo test sería importante para conocer si alguno de los residentes en la casa de los Palomo tenía restos de pólvora.

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