Joaquín Suárez se ocultó en la casa de familiares de su novia en Bahía Blanca

Luego de permanecer prófugo 41 días, el presunto asesino de su primo Matías Suárez se presentó en la Oficina Judicial junto a su abogado particular. Durante ese tiempo permaneció en Bahía Blanca y en la localidad bonaerense de Zárate. La juez Raquel Tassello le imputó el homicidio ocurrido el 3 de agosto y le dictó un mes de prisión preventiva. El sospechoso acumula otras causas por tenencia de armas.

Si bien el funcionario fiscal Cristián Olazábal y la Brigada de Investigaciones ya tenía confirmado los movimientos del prófugo Joaquín Isaías Suárez (24), su abogado de confianza Guillermo Iglesias se adelantó a su posible detención y el lunes se comunicó con las autoridades judiciales para avisar que lo entregaría ayer a primera hora.
De esa manera, el presunto homicida concurrió ayer a las 9 a la Oficina Judicial y se entregó en forma voluntaria ya que desde el 4 de agosto pesaba su captura nacional e internacional por el crimen ocurrido un día antes frente a su casa en la calle Pasteur del barrio San Cayetano. La víctima, su primo Matías Ezequiel Suárez (26) residía enfrente.
De acuerdo al relato de un testigo y a la imputación de la Fiscalía, tras dispararle en el rostro a su primo, Joaquín Suárez huyó a la casa de su cuñado en Rada Tilly, donde abandonó el Peugeot 206 de su madre. Según la investigación, la novia del sospechoso le facilitó los contactos de un tío de ella que reside en Bahía Blanca para darle alojamiento.
Joaquín Suárez se ocultó en una villa del barrio 9 de Noviembre, y en un momento de su clandestinidad viajó en colectivo de larga distancia desde Bahía Blanca a la localidad de Zárate, donde estaba su madre y una de sus hermanas. Ese recorrido lo hizo en una línea directa que une esas dos ciudades de la provincia de Buenos Aires.
En la última semana Joaquín Suárez se habría peleado con los familiares de su novia y entonces regresó a esta ciudad, corriendo riesgo de su detención y de su integridad física. Sin tener otra alternativa analizó la situación procesal con Iglesias y decidió entregarse a la justicia.

DETENIDO CUSTODIADO
En ese contexto se desarrolló en horas del mediodía de ayer la audiencia de control de detención y formalización de la investigación contra el presunto asesino. El acto que estuvo presidido por la juez Raquel Tassello contó con la participación de numerosos familiares de Matías Suarez, entre los que estaban los padres, hermano, primos y amigos.
Por esa razón, la policía tuvo que improvisar un cordón de efectivos para resguardar la integridad física del acusado. También estuvieron presentes los profesionales del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD).
En el comienzo el funcionario fiscal Cristian Olazábal expuso los detalles del ataque ocurrido a las 17 del miércoles 3 de agosto. La víctima salía de su casa junto a un amigo y en esos momentos apareció Joaquín Suárez a bordo del Peugeot 206. Estaba acompañado de su madre que descendió a la casa donde vivían.
De acuerdo al relato fiscal, el individuo bajó armado, se acercó a su primo y le dijo: "ahora vas a ver puto". Le disparó en el rostro, regresó al auto y huyó. Matías Suárez fue trasladado por familiares al Hospital Regional y cuarenta minutos más tarde murió "como consecuencia de un shock hemorrágico irreversible por herida de arma de fuego", precisó el acusador público.
En ese marco, Olazábal declaró legal la detención del presunto homicida debido a que pesaba sobre él una orden de detención dispuesta por un juez penal competente en el marco de la investigación. Luego calificó el delito como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de autor para Joaquín Suárez.
El representante fiscal pidió la prisión preventiva por el lapso de tres meses por las características del homicidio, el peligro de fuga porque se mantuvo 41 días prófugo de la justicia y la expectativa de pena de un mínimo de 10 años y 8 meses, argumentó. Olazábal además mencionó que el acusado registra causas en trámite y rebeldías judiciales.
Mientras, el defensor no cuestionó el relato del crimen ni la calificación legal elegida. Consintió el dictado de la prisión preventiva, pero por el término de un mes. Iglesias agregó que en un proceso anterior su cliente fue absuelto y ayer se presentó de manera voluntaria.
La magistrada en su resolución resolvió declarar legal la detención de Joaquín Suárez a partir de una orden de captura previa. Formalizó la apertura de investigación sobre la base del delito que expuso la Fiscalía y estableció el plazo de un mes de investigación y de prisión preventiva.

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