Jorge Ríos: "da bronca y malestar que a uno lo dejen de lado"

Se cumplen tres años de aquel trágico 29 de julio en el que el cabo Jorge Ríos fue baleado en Laprida. Desde aquel día en la que quedó trunca su carrera policial a raíz de las irrecuperables heridas, hoy siente que fue dejado de lado por el Estado y la Jefatura policial. "Yo casi me muero y los que me tienen que ayudar no lo hacen", dijo.

En diálogo con El Patagónico y después de haber sido operado nuevamente por las múltiples heridas que lo dejaron al borde de la muerte en este momento describe "estoy constantemente viajando a Buenos Aires para hacerme controles y chequeos, cada vez que voy me sale algo nuevo".

La última intervención fue hace pocos días y con esta suma más de diez operaciones. Ríos comentó que: "ahora me sacaron un tumor localizado en la parte sacra que fue bastante importante" lamentando que "cada vez que voy me encuentran algo. Tengo otro tumor que está en la articulación que está el fémur, lo están controlando".

El lunes 29 de julio de 2013, Ríos sufrió heridas que casi le costaron la vida al evitar el asalto a una vivienda en el barrio Laprida, cuando uno de los delincuentes le disparó a sangre fría con un revólver calibre 38 y el plomo le atravesó la zona de la cintura afectándole varios órganos.

En diciembre del 2015 Jorge obtuvo el ascenso a suboficial mayor, en el marco del acto central por el Día del Policía, en este sentido y tal como ve su vida en la actualidad aseguró que en ese momento "fue el comisario (Leonardo) Bustos el único que me atendió de la manera que me tendrá que haber atendido cualquier otro jefe".

PROYECTO DESTINADO A EMPLEADOS POLICIALES

Paralelamente aseguró que hoy por hoy no tiene comunicación con la Jefatura policial, ni con el Gobierno. "Fui a Casa de Gobierno a entregar un proyecto para que beneficie no solo a mí, sino a cualquier empleado que han estado en situaciones similares que han quedado con secuelas graves, y que se beneficie a los empleados que han perdido la vida en cumplimiento del deber. Hay varios como el oficial (Rubén) Silva que está como yo a la buena de Dios".

Hasta este momento no ha tenido respuesta "no he logrado hablar con el gobernador al cual le solicité audiencia".

A las secuelas que le quedarán de por vida a Ríos ahora se le suma el tema habitacional. En su momento durante el gobierno del ex gobernador, Martín Buzzi, desde el Ministerio de Seguridad se le tramitó una vivienda en la localidad de Trelew, en la que actualmente vive.

"Cuando me pasó esto, me hicieron los trámites para que me otorguen la vivienda sin pagar nada". Sin embargo, expresó que actualmente "antes que me la entreguen me hicieron papeles para que a partir de los seis meses me comiencen a descontar".

FALTA DE ATENCION Y COMPROMISO

"El caso mío en policía creo que es uno de los únicos", señaló Ríos. "Sé que hay empleados policiales que han quedado fuera de la institución debido a accidentes laborales y hoy no tienen ayuda de nada, ni de nadie, solo de los compañeros", sostuvo con cierta angustia.

A tres años de lo que tuvo que vivir dijo que "da bronca, porque uno en ese momento no piensa en sí mismo, ni siquiera en la familia, solo cumplir el deber y después que te traten de una manera tan despectiva como lo hacen conmigo u otros empleados que han llegado a morir, da bronca y lastima".

Sobre el final, el policía fue más allá y aseguró que "no se ponen en el lugar de la persona que está necesitando aunque sea una comunicación, preguntar cómo estás. No cuesta nada" y "te dan ganas de ir y pararte en Casa de Gobierno y hasta que no te atiendan no irte".

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