Jornadas de trabajo que nunca terminan

Los merenderos que funcionan en Comodoro Rivadavia abren sus puertas durante tres horas, pero las tareas se extienden durante todo el día. Los pedidos de comida o prendas de vestir se multiplican en los barrios más carenciados.

"Hay veces que vienen chicos a la noche a pedir comida porque no tienen nada para cocinarse. Otros vienen a la tarde porque recién se levantan a esa hora ya que tienen que cuidar a sus hermanos porque sus padres no están", contó Noma Angulo, del comedor "Mirella Angulo".
Este tipo de acciones se repiten a diario en el comedor del barrio Las Flores a tal punto que se hizo una costumbre entre sus integrantes, por lo que tomaron la decisión de armar un depósito con alimentos no perecederos para la gente que solicita ayuda.
Aunque no reina la abundancia en el comedor, se trata de repartir por partes iguales a todos los necesitados. "Es muy triste ver cómo nenes de 5 años andan solitos a la noche pidiendo un paquete de fideos o una lata de tomates", graficó Norma.
Además, los integrantes del espacio entregan artículos para calefaccionarse y prendas de vestir, pero la ayuda nunca es suficiente.
El mismo panorama se repite en los merenderos donde una gran cantidad de niños se aproxima después de hora para pedir una copa de leche. "Algunos hacen muchas cuadras para estar acá y luego tienen que recorrer otras tantas para su casa, por eso siempre nos quedamos un rato más de lo pactado para cumplir con ellos", contaron en el merendero "Jaime De Nevares", situado en 10 de Noviembre y Polonia.
Los pedidos se hacen a cualquier hora y se multiplican cuando un recinto no abre sus puertas para brindar ayuda. "En ocasiones que no pudimos abrir porque no teníamos alimentos para darles a los chicos, ellos venían igual y solicitaban una taza de té para tomar. Es muy fuerte saber que somos su único respaldo", contó Gladys Hernández del merendero "San Cayetano".
Los voluntarios de los distintos espacios solidarios sostienen que los productos más solicitados son alimentos no perecederos como el arroz y los fideos, pero también los artículos de abrigo. Así solicitan a la comunidad la donación de ropa, cualquiera sea su estado.
"Cualquier merendero o comedor está abierto a cualquier hora. Es necesario que la gente entienda que un elemento que ellos consideran viejo, para esta gente es de suma importancia", resaltaron.

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