Juez de Sarmiento mantuvo la rebeldía de una supuesta cleptómana de Comodoro

A pedido de la Fiscalía de Sarmiento, el juez penal de esa circunscripción judicial resolvió mantener la declaración de rebeldía de Brenda Noelia Vargas, una joven de Comodoro Rivadavia que fue acusada por el delito de hurto en esa localidad, pero que no concurrió a la audiencia preliminar cada vez que fue convocada. En abril se resolvió la rebeldía y ayer se confirmó una vez más.

La audiencia preliminar contra Brenda Noelia Vargas (24) se frustró una vez más porque la acusada no se presentó en la Oficina Judicial de Sarmiento, tal como le fue notificado oportunamente. En ese acto judicial se debía resolver si la causa será elevada a juicio por el delito de hurto.
El acto fue presidido por el juez penal Alejandro Rosales, mientras que el Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal general Herminio Gonzales Meneses. Por parte de la Defensa Pública, asistió el abogado adjunto Gustavo Oyarzún.
En la oportunidad se informó que Vargas fue debidamente notificada de la realización de la audiencia por empleados policiales que llevaron la citación a su domicilio fijado en Comodoro Rivadavia. En razón de ello, el fiscal Gonzales Meneses peticionó que se fije una nueva audiencia y se declare la rebeldía de la acusada.
En consecuencia, el magistrado resolvió mantener la declaración de rebeldía impuesta en una audiencia desarrollada en abril. También dispuso el auxilio de la fuerza pública a los fines de que la joven garantice su presencia en la audiencia pertinente.
El robo que se le atribuyó a la presunta cleptómana ocurrió el 28 de octubre del año pasado a las 15:45, en la "Farmacia Social" de Sarmiento, ubicada en Uruguay entre España y San Martín. En el comercio se encontraba una de las empleadas trabajando en el fondo de la farmacia y según la acusación de la Fiscalía, la sospechosa aprovechó esta circunstancia para apoderarse de la billetera de la trabajadora.
Según se informó, la acusada ingresó al local con un joven. La billetera estaba sobre el mostrador de atención al público ubicado al ingreso del salón pero la dueña estaba en el fondo del local. Cuando llegó para atenderla, los dos jóvenes se había marchado y su billetera no estaba. Al observar las cámaras de seguridad se descubrió que la pareja había tomado la billetera.
En su interior había 3.000 pesos, una medalla pequeña de la virgen milagrosa en plata y oro; medalla pequeña de la virgen milagrosa de plata y documentación. Unos minutos después una persona le devolvió el monedero a la empleada de la farmacia, pero sin el dinero.

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