La ablación de órganos al joven apuñalado requirió unas nueve horas de tarea médica

La ablación de órganos de Diego Bruno se realizó ayer en el Hospital Regional con la participación de los especialistas del INCUCAI, institución que de acuerdo a su lista de prioridad determinará a quiénes serán donados y en qué lugar del país. Corazón, riñones, hígado, córneas y páncreas fueron extraídos con autorización de la familia del fallecido, luego de que el viernes se confirmara su muerte cerebral. Desde el mediodía y hasta la noche se montó un amplio operativo de tránsito entre el aeropuerto Mosconi y el centro asistencial, primero para agilizar el desplazamiento terrestre de los cirujanos a su llegada a Comodoro Rivadavia y luego para el traslado de los órganos al avión sanitario.

Diego Bruno (24) fue trasladado el lunes al Hospital Regional en un estado complicado luego de que fuera apuñalado en la garganta y sufriera una escisión de las arterias yugular y carótida. La gran cantidad de sangre que perdió tras el ataque que se produjo en el barrio 30 de Octubre complicó aún más su salud debido a afectó su funcionamiento cerebral. Los días pasaron y determinaron un deterioro en el paciente quien fue inducido a coma y tuvo que ser conectado a un respirador artificial para estabilizarlo. Sin embargo, los esfuerzos médicos fueron en vano ya que el cuadro del joven empeoraba con el paso del tiempo y el viernes, alrededor de las 14:30, le diagnosticaron muerte cerebral.
Cecilia Codina, fiscal a cargo de la causa judicial por el ataque que sufrió Bruno, se reunió ese día con sus familiares, quienes autorizaron la donación de los órganos una vez que fuera desconectado. La ablación se realizó ayer en una sala de terapia del Hospital Regional luego de que se practicara la correspondiente autopsia.
Tres profesionales del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), que prestan servicio en el Hospital Italiano de Buenos Aires, llegaron pasado el mediodía para realizar la extracción de corazón, hígado, riñones, córneas y páncreas. El destino de los órganos estará marcado por la lista de prioridades del INCUCAI.
Según informaron fuentes médicas a El Patagónico, los profesionales determinaron que en primera medida se extrajera el corazón para luego trabajar sobre el hígado y por último extirpar riñones, córneas y páncreas. Cada una de esas operaciones les llevó a los especialistas entre 30 y 40 minutos para que todos los órganos lleguen en condiciones adecuadas para su trasplante.
El primer traslado de órganos hacia el aeropuerto se realizó a las 17:05 y contó con la colaboración de personal de Defensa Civil y Dirección de Tránsito. Las seccionales de policía Primera, Mosconi, Palazzo y Kilómetro 8 también participaron del operativo de seguridad, coordinando el tránsito a lo largo de la ruta y acompañando la ambulancia del Hospital Regional y la camioneta que trasladaba a los cirujanos.
El operativo fue pensado para que solo se tardara entre 8 y 10 minutos entre el aeropuerto y el hospital y viceversa. "Teníamos las presiones de los médicos que no podíamos tardar más de 10 minutos de traslado ya que podíamos poner en riesgo a los órganos, por eso pedimos la colaboración de todas la comisarías", comentó el subsecretario municipal de Seguridad, Antonio Zúñiga.
Los traslados terminaron cerca de las 20 estableciendo más de nueve horas de trabajo ya que las gestiones comenzaron a las 11.
La ablación de órganos de Bruno comenzó más tarde de lo programado debido a un retraso de un segundo avión que trasladaba a los instrumentos quirúrgicos.
El inconveniente se produjo debido a que la nave no contaba con las condiciones necesarias para aterrizar. El arribo de los elementos se produjo recién minutos después de las 15.
"Tuvimos un inconveniente con uno de los vuelos, pero logramos solucionarlo a tiempo. La extracción de órganos se retrasó un poco más de lo esperado, pero contamos con todos los elementos para no tener nuevos imprevistos", manifestó Zúñiga.
Mientras, Raúl Henny –director adjunto del Hospital Regional- destacó la tarea de los especialistas del INCUCAI junto al coordinador regional, Juan Fernández, en esta primera ablación de 2016 en Comodoro Rivadavia.

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