La abuela mochilera: "la edad en los viajes no existe"

"Nunca es tarde para cumplir los sueños", pensó Cándida "Kandy" García Santos cuando, luego de jubilarse a los 66 años, decidió emprender la aventura de su vida: salir a recorrer el mundo. Hoy, con sus 82, publicó un libro en el que plasma sus vivencias y continúa recorriendo el mundo.

La historia de Cándida "Kandy" García Santos, la abuela mochilera.

Cándida García Santos, o "Kandy", como prefiere ser llamada nació en Iscar, un pueblo en la provincia española en Valladolid. Aunque se dedicó a la abogacía, cuando tenía 20 años fue con sus padres a San Sebastián, donde trabajar en un camping y conocer a viajantes de todo el mundo sembró en ella un sueño que no se resignaría a dejar en la imaginación.
Solo con una mochila en su espalda, "Kandy" viajó a Argentina, donde comenzó su travesía de mochilera. Desde allí llegó a Ushuaia, siguió por Centro América, Estados Unidos, y continuó por Nueva Zelanda, Australia, Hong Kong, Vietnam, Camboya, Tailandia, Nepal y la India.
Nueve meses después regresó a su casa, cansada pero con la convicción de haberse lanzado a su deseo más profundo. "Cada día es una sorpresa. Sabes lo bonito que es levantarte y decir: 'hola mundo, ¿qué me tienes preparado hoy?'", señala sobre la experiencia de viajar.
"Me decidí a viajar en solitario ya que, como mi meta era dar la vuelta al mundo, no encontraba a persona alguna que pudiera tomarse un año de vacaciones, o si podían no lo querían. Por eso empecé mi vuelta al mundo en solitario pero, a medida que iba viajando, me di cuenta de las ventajas que uno tiene de hacerlo así. Te paras donde quieres, no tienes que preocuparte si tus gustos van acorde con los de tus compañeros", agrega.
Hoy, con 82 años, publicó un libro con sus experiencias de viaje ("Abuelita mochilera") y continúa viajando, firme en su deseo de seguir conociendo cada rincón del mundo, sus paisajes, sus historias, y su gente.
"El miedo no existe, son solo limitaciones que nosotros mismos nos ponemos. No creo en las palabras de Calderón de la Barca de que: 'los sueños, sueños son'. No, los sueños, cuando realmente los deseas con fuerza, un día se convierten en realidad", indica para alentar a quienes temen ir en busca de la vida que quieren. Y agrega: "Mis palabras favoritas son las que un día dijo Teresa de Calcuta: 'Cuando no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa un bastón, pero nunca te detengas, porque siempre hay que recordar, que es mejor cansarse que oxidarse'".
Además describe sus primeras aventuras como los mejores momentos de su vida. "El descubrir que tenía alas fue algo tan maravilloso que ya nunca las he plegado y ahora con mis 82 años sigo volando y volando".

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