La alcoholemia arrojó positivo y amenazó de muerte al inspector

El conductor de un Fiat Punto que acababa de retirarse de una fiesta privada ya en horas de la mañana de ayer en el barrio Industrial, fue sometido al test de alcoholemia durante un control de tránsito. La prueba arrojó resultado positivo y entonces increpó a un inspector municipal a quien amenazó de muerte.
Todo comenzó luego de que el jefe accidental de la Seccional Tercera, comisario Raúl Jones, dispuso un operativo de tránsito sobre las calles Antonio Cañal y Casimiro Szlápelis, en un sector cercano el local denominado "La Fábrica". Justamente en ese lugar se desarrolló una fiesta.
Eran las 8 cuando los policías e inspectores de tránsito para evitar accidentes controlaban a los conductores y los sometían a la prueba de control de alcoholemia. El operativo se desarrollaba con normalidad hasta que se detuvo al conductor de un Fiat Punto.
Este fue identificado por fuentes oficiales como Juan Fernando Garrido. Según la policía el test le arrojó 1,6 gramos de alcohol por litro de sangre cuando el máximo permitido es de 0,5.
Por tal motivo, el personal de tránsito estaba autorizado a secuestrarle el vehículo. Sin embargo, de acuerdo a la denuncia, el hombre se salió de sus cabales y descargó su fastidio contra el inspector David Neira, a quien amenazó de muerte ante la presencia de sus compañeros y de los propios uniformados.
De ese modo, el trabajador municipal radicó la respectiva denuncia por amenazas ante la Seccional Tercera, y además tomó intervención el Ministerio Público Fiscal. El vehículo fue secuestrado y quedó a disposición del Tribunal de Faltas municipal.

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