La app que te hace estar más bello a costa de tu privacidad

La aplicación, que ya se ha descargado en más de mil millones de 'smartphones', envía a sus servidores en China datos tan sensibles como el IMEI o la ubicación GPS.

La fiebre de las selfis y las aplicaciones que emplean las fotografías como centro de su funcionamiento no parece conocer límites. Instagram y Snapchat siguen causando furor, en especial entre los más jóvenes, y en estas apps reinan los autorretratos, en especial los que han sido retocados mediante filtros.

A este segmento se ha dirigido con gran éxito una nueva aplicación que está siendo descargada en masa: Meitu. Esta app hace un empleo radical de los filtros con unos resultados sorprendentes, aunque este milagro podría no salir gratis al usuario.

La aplicación ha sido desarrollada en China y engrosa un tupido conglomerado de aplicaciones creadas por el mismo desarrollador. La llegada de Meitu no ha podido ser más arrolladora: se ha instalado ya en más de mil millones de smartphones. Pero el rotundo éxito de descargas ha otorgado a esta aplicación un protagonismo inesperado que le ha puesto en el ojo del huracán de los analistas de seguridad.

La compañía asegura que no vende la información del usuario a terceros, sino que se dedica a mejorar la aplicación y sus servicios.

Las aplicaciones -con cada vez mayor frecuencia- nos piden permisos para utilizar los diferentes servicios del móvil (cámara, micrófono o GPS), o bien acceder a nuestra agenda de contactos. Es un precio al que nos hemos acostumbrado a pagar con el objeto de poder disfrutar de su servicio.

Meitu aparentemente hace lo propio en el proceso de instalación, pero han saltado las alarmas al descubrirse que la app envía a sus servidores -en China- datos tan sensibles como el IMEI. Este código es como el DNI de una persona e identifica inequívocamente al usuario si la aplicación cuenta con más datos de él, que los tiene, resume El País de España.

Los servidores de la aplicación se encuentran en China, un país al que es complicado exigir privacidad. El gran problema, además de contar con el IMEI, es que si éste cae en manos ajenas, se puede llegar a clonar el móvil en cuestión, accediendo a toda la información del usuario, tal y como explica el experto en seguridad en internet, Greg Linares.

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