La Araucanía es una de las favoritas del turismo

Ubicada a 600 kilómetros al sur de la capital chilena, presentó en la reciente Feria Internacional de Turismo su variada oferta, que va desde los bosques de araucarias y la gastronomía mapuche -con eje en el pehuén- a la huella que el poeta Pablo Neruda.

Se presenta como una de las favoritas del turismo para la temporada 2016/2017, sobre todo para los habitantes del norte de la Patagonia argentina, que pueden visitarla incluso en un viaje en bicicleta en un trayecto de poco más de dos horas.
Está situada a unos 600 kilómetros al sur de Santiago de Chile, y cuenta con fluida conectividad por tierra y aire. Lo que la hace especial es que marca el punto donde nace el verde intenso del sur de Chile, además de la imponente presencia de volcanes que dibujan el perfil de la Cordillera de Los Andes, cubriéndose de bosques, lagos y ríos.
Gran parte de la naturaleza de la región se encuentra resguardada en 13 áreas silvestres protegidas, donde se destacan los Parques Nacionales Conguillio, Villarrica, Huerquehue y Nahuelbuta, todas ellas capaces de ser recorridas en menos de dos horas desde la capital de la región, Temuco.
Entre su riqueza natural y atractivos turísticos, la región cuenta también con una amplia red de más de 60 senderos pedestres, muchos de ellos conectados para formar una de las redes de trekking más atractivas del Cono Sur.
La Araucanía recuerda también a uno de los mayores talentos literarios que ha tenido Chile: el poeta y Premio Nobel Pablo Neruda, quien vivió sus primeros años en la ciudad de Temuco, entre las máquinas a vapor que su padre conducía, por lo cual, y para el centenario de su nacimiento, la ciudad inauguró el Museo Nacional Ferroviario Pablo Neruda.
En la capital provincial se encuentra también el Monumento Natural Cerro Ñielo, única área silvestre protegida de Chile ubicada dentro del radio urbano de la ciudad.
Asimismo, Temuco ofrece una activa vida nocturna con restaurantes, bares y casino.
Por otra parte, la gran actividad volcánica de Los Andes permite que en la región surjan desde la tierra aguas con altas temperaturas formando piscinas de agua termal de gran riqueza mineral. En tal sentido, se han instalado más de 15 centros termales que ayudan al descanso y a aliviar el estrés con sus fuentes, que van desde sencillos pozos al aire libre hasta sofisticados centros "spa and wellness".
Las raíces de pueblos originarios se pueden conocer a través de los circuitos turísticos liderados por los propios indígenas. Aprender a cocinar harina de piñón, hilar en un telar de madera y recolectar huevos azules de sus pequeñas gallinas, son algunas de las cosas por descubrir.
De la mano de la cultura mapuche y el respeto hacia la tierra, la región ofrece una gran riqueza gastronómica durante todo el año, con una amplia variedad de frutas y verduras, junto con sus típicos brotes de coligüe. Además de los frutos de mar, carnes saborizadas con condimentos típicos de la cultura mapuche, como el merkén, y dulces hechos de frutos naturales como la murta y los piñones. En otoño e invierno, época de piñones de la araucaria, uno de los árboles más simbólicos de la zona, se pueden disfrutar preparaciones en base a este típico ingrediente: sopas con finas hierbas, pastel de piñón con changle -hongo que crece en los bosques de robles- o piñones cocidos con salsa de merkén.

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