La audiencia pública del Parque Eólico de YPF generó un interés masivo de público

La de ayer fue una de las audiencias públicas más convocantes de los últimos años en Comodoro Rivadavia en materia ambiental, más allá de que difiere en alcances y mecánica a las que normalmente convoca el Concejo Deliberante. Es que el proyecto de la petrolera de bandera en desarrollar un parque eólico de 200 Mw de potencia en Manantiales Behr abre una expectativa en torno a la diversificación económica en una región encorsetada en una monoeconomía y sus variables cíclicas.

La posibilidad de una diversificación económica en la región a partir del proyecto del parque eólico de Manantiales Behr fue lo que concentró la etapa de preguntas abiertas que sobrevino a la exposición general del Estudio de Impacto Ambiental, aunque las respuestas no fueron alentadoras para el desarrollo económico de Comodoro Rivadavia en lo que refiere a fuentes de empleo directo o indirecto, al menos en este proyecto puntual.
La audiencia realizada en un hotel céntrico fue presidida por Ricardo Murcia, subsecretario de Control y Regulación del Ministerio de Ambiente de Chubut, autoridad de aplicación en este caso, mientras que por parte de la operadora fue encabezada por Santiago Sajaro, gerente comercial de YPF Energía que concentró los aspectos globales de la exposición.
El intendente Carlos Linares; el diputado provincial y futuro titular de la Empresa Provincial de Energía, Jerónimo García; los referentes de Petrominera Sociedad del Estado, José Luis Esperón y Rafael Cambareri; el ministro de Hidrocarburos de Chubut, Sergio Bohe, y el titular de la cartera municipal de Ambiente, Daniel González, integraron la platea que siguió de cerca las dos horas que duró la exposición del proyecto. También fue convocante para referentes de otros emprendimientos eólicos como Hychico, que tiene desarrollo en Capsa desde 2011, y Aluar, de próxima incursión en el valle provincial.
Profesionales vinculados a aspectos tanto de ingeniería como de consultoría ambiental, estudiantes del Colegio Universitario Patagónico, universitarios y público en general terminaron de conformar un auditorio colmado, que en líneas generales celebró el proyecto y sus implicancias ambientales.

AUTOABASTECIMIENTO
El parque eólico que ayer presentó su estudio de impacto ambiental en audiencia pública prevé una potencia instalada de 100 Mw, de las cuales la primera etapa, de 50, será destinada al autoabastecimiento de la ciudad, dado que una de las exigencias de la ley conocida como "Guinle" que enmarca y hace rentable este tipo de inversiones, determina entre sus plazos que al menos el 8% del consumo energético propio debe ser reemplazado por un volumen proveniente de fuentes renovables.
Será recién la segunda etapa la que prevé los aspectos de comercialización, volcándola al Sistema Interconectado Nacional, según se precisó ayer. El parque, ubicado en el yacimiento petrolero de Manantiales Behr, tendrá una superficie de 20 km2 y demandará una inversión aproximada de 200 millones de dólares, 120 de ellos en esta primera etapa cuya ejecución comenzaría en setiembre próximo.
Se precisó además que las tareas de mediciones y estudios vinculados al proyecto se habían iniciado 36 meses antes y que justamente el área de Manantiales Behr destacó entre las mencionadas mediciones como lugar de mejor aprovechamiento de los recursos, con vientos promedios previstos para los próximos años en 43 m/s.
Esta velocidad, conjugada con las condiciones del predio en el que los molinos convivirán con pozos petroleros y radios de seguridad, determinó de acuerdo al gerente la necesidad de instalación de aerogeneradores de características muy específicas, dada la potencia de 3,3 MW de cada uno de ellos. Se trata de turbinas Vesta.

DECEPCIONES
Con las preguntas del público llegó el momento de las decepciones: mientras la ley nacional marco prevé un esquema de estabilidad fiscal para las inversiones en energías renovables, no hay capitación de renta posible en el territorio de generación, que solo puede apuntar en la próxima década a la provisión de servicios, industria metalmecánica y fuentes de empleo asociados, algo que no se cristalizará en esta etapa.
El parque eólico de YPF implica solo diez trabajadores para la parte operativa, y si bien un ingeniero especializado consultó si abrirían convocatoria a profesionales de la región o si ya lo habían hecho, desde la empresa solo se refirió a la provisión de servicios asociados para la que –recordó- YPF ya tiene un sistema de proveedores.
Mientras el ingeniero Manuel Martins, referente de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada en el momento de concreción y esplendor del parque eólico Antonio Morán, recordó que sujetos a los términos legales de la época (finales de los años 90) se vieron obligados a la fabricación local de partes de los generadores, producción que en la Unión Europea obtuvo la calificación de "excelencia". En ese contexto, subrayó la necesidad de que se apueste a la fabricación local de las partes metalmecánicas al menos.
Desde la operadora se informó que el parque eólico será financiado en parte por el Banco Interamericano de Desarrollo, y que dadas las restricciones que se tienen en cuanto a la necesidad de recurrir a equipos de gran potencia ("que no se fabrican en el país") es que se instalarán los Vesta indicados.
Martins enfatizó en la posibilidad de hacer algún convenio con la empresa, reiterando la posibilidad metalmecánica, no ya la informática, para obtener como respuesta que "es un objetivo común en la medida que sea posible que las partes se produzcan localmente".
"Los tiempos que nos fija le ley de ningún modo permitían llegar a ese desarrollo industrial localmente. Este plan lo empezamos en 2012 y nuestra proyección a futuro es que esta producción va a crecer, y eso sin dudas va a llevar a desarrollar las industrias que tengamos capacidad de desarrollar", afirmó Sajaro.

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