La baja presión de gas afecta la producción de pan en Comodoro

La disminución del gas afecta a diferentes panaderías de esta ciudad, donde sus responsables manifestaron su preocupación. El incremento de las tarifas contribuye a que la actividad atraviese momentos de incertidumbre con bajas de hasta un 10% en sus ventas.

El tarifazo que implementó el gobierno nacional golpea constantemente el desarrollo de diferentes rubros de esta región. El reclamo de la quita de subsidios que determinó el incremento en las tarifas de agua, luz y gas se suma a una baja en el consumo que se generó a partir de enero.
Uno de los sectores más golpeados es el sector de las panaderías donde en los últimos meses han detectado una baja del 10% en sus ventas. "El consumo de pan se mantiene dentro de los parámetros normales, pero en los últimos meses hemos notado que la gente en vez de llevar una docena lleva media y la venta de facturas ya no es tan corriente como antes", sostuvo Martín Legrado, propietario de una panadería ubicada en Polonia al 2.200.
El mismo panorama observan los encargados de las cadenas más grandes que identifican un cambio en el pedido de sus clientes. "Hay gente que antes venía día por medio y ahora solo lo hace el fin de semana. El consumo ha bajado considerablemente porque la gente cuida más su bolsillo y es entendible", subrayaron desde un local ubicado en Rivadavia y Las Rosas.

Y COMO SI FUERA POCO

Pero la situación se comenzó a complicar aún más debido a una baja en la presión del gas, que según manifestaron los consultados por este medio, se intensificó desde el miércoles por la tarde.
"Nosotros necesitamos tener el horno a una temperatura máxima constante para que todas las producciones salgan una detrás de otras. Si lo apagamos y prendemos a cada rato, tardaríamos el doble y nos retrasaríamos con las entregas", destacó Legrado.
Desde la empresa Camuzzi atribuyeron la baja a la medida que llevan a cabo los trabajadores petroleros en Tierra del Fuego.
Lo concreto es que los comerciantes se mostraron preocupados por la situación ya que "por momentos se hace imposible cocinar las facturas o completar la tanda de pan para la tarde".
Los comercios de los barrios periféricos son los más afectados ya que tienen que sobrellevar casi tres cortes a lo largo del día y esto dificulta las tareas de producción.
"Hoy (por ayer) tuvimos muy poca presión y casi pensamos en que no íbamos a poder abrir. La verdad que con esto y pagar casi 5.000 pesos de gas te dan ganas de bajar la persiana", sostuvo Jeremías Villalonga, dueño de una panadería ubicada en Polonia y Kennedy.
Los comerciantes manifestaron que en el incremento de las tarifas es un difícil obstáculo por sortear ya que el pago pasó de 600 a casi 6.000 pesos, sin sumar otros impuestos que deben tener al día.
"Hay veces en que me planteo si continúo abriendo o cierro y vendo todo. Cada día se me hace más difícil venir y hacer las cuentas. Me da miedo la calculadora. El año pasado era el único elemento que no utilizaba. Ahora la uso cada cinco minutos y dan ganas de llorar", destacó Villalonga.
La baja en las ventas también estableció que algunos de los comercios tengan que cerrar durante la mañana y hacer horario corrido a partir de las 14.
"Es difícil porque hasta los mismos empleados se plantean qué va a pasar o qué vamos hacer. Acá somos cuatro en total y decidimos no atender más a la mañana porque no vendíamos nada. Tratamos de que la idea de cerrar no se presente, pero cada vez repercute más en nuestra cabeza", indicó Legrado.

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