La ciudad más pequeña y una de las más hermosas de España

El Castillo de los Velasco y la Iglesia de San Vicente Mártir, presiden este Conjunto Histórico Artístico de Frías. En torno a estas edificaciones  se apiñan las casas que cuelgan de la roca desafiando las leyes de la gravedad y creando su singular postal.

A unos 100 kilómetros al nordeste de Burgos y con unos 265 habitantes aproximadamente, se encuentra esta ciudad de sabor medieval que tiene el título de la ciudad más pequeña de España. Al lado del país Vasco, este territorio está lleno de historia y cultura, lejos del bullicio de las grandes ciudades. Es que en estos bellos parajes, se acunó la lengua española.
La economía se basa en el turismo, atraído por su excelente geografía, por lo que cuenta con todos los servicios de primera necesidad, incluso con comercios de artesanía.
Está asentada sobre un cerro alargado, situado en un lugar verdaderamente estratégico y de comunicaciones desde tiempo inmemorial, como lo atestigua el paso de una antigua calzada romana. A sus pies corre el Río Ebro y su puente fue, desde hace siglos, nexo de unión entre las tierras cántabras y vascas con las castellanas de Burgos. Como curiosidad Frías tiene el título de ciudad desde 1435, por disposición del rey Juan II.
Pertenece a la Asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España, de 44 miembros, que han solicitado pertenecer a este club y que se someten a un filtro de calidad. La asociación incluye pueblos muy diferentes, de menos de 15.000 habitantes, que vale la pena conocer.
Frías, con su rico conjunto monumental ofrece numerosos atractivos al visitante, como sus empinadas calles de estructura medieval. No obstante hay una serie de edificios emblemáticos que forman el centro de atención, como el extraordinario castillo, las iglesias de San Vicente y San Vítores, además del puente romano y medieval.
El castillo de Frías, llamado de los Velascos o de los Duques de Frías, realmente vale la pena conocer. Se alza en lo alto del cerro que domina la población, y el cercano río Ebro cruzado por su magnífico puente medieval fortificado.
Por su parte, la iglesia de San Vicente fue la principal de Frías y parte de la fortaleza de la ciudad al situarse en uno de los extremos del cerro. Se trata de un templo románico muy tardío del que se conservan algunos restos en el interior como pilares y columnas, ya que por desgracia se desplomó su torre en 1904 y se reconstruyó nuevamente.
En el costado meridional de la ciudad de Frías, ubicada en una acusada pendiente, se encuentra la iglesia parroquial de San Vítores. Es un edificio rectangular de moderadas dimensiones y con grandes contrafuertes apuntalando los muros.
Al sur de la población se encuentra el Convento de Vadillo, fundación del siglo XIII por D. Diego Faro que sirvió de hospital de caminantes. En la actualidad es propiedad del Ayuntamiento de Frías, conservándose el edificio gótico.
Uno de los principales atractivos es el puente romano y medieval de Frías, una verdadera maravilla ingenieril y artística. La base del puente y los tajamares son de época romana y por él cruzaba la calzada romana antes citada. Ya en tiempos medievales fueron necesarios importantes reconstrucciones. Este puente fortificado de Frías es una maravilla de longitud y belleza. Mide 143 metros de largo y una altura máxima de 11,3 de pretil al río y otros tanto tiene la gran torre central.
A las afueras se encuentra el antiguo convento de San Francisco, edificio gótico fundado en el siglo XIII, del que queda la nave con bóvedas de crucería y algunos sepulcros monumentales en su interior.
Otro de los grandes alicientes de realizar una visita a Frías es que su privilegiada situación geográfica es clave para poder hacer excursiones por dos maravillosas comarcar burgalesas como son La Bureba y Las Merindades.

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