La contención social es el área donde más fuerte pega la crisis presupuestaria

El intendente Carlos Linares anticipó ayer que el municipio de Comodoro Rivadavia podría enfrentar problemas financieros a partir de agosto, aunque la ejecución presupuestaria del primer cuatrimestre del año ya condiciona el margen de acción en el corto plazo para algunas áreas, teniendo en cuenta los niveles de ejecución alcanzados en abril.

La ejecución presupuestaria publicada en el boletín oficial N° 28 abarca los movimientos en las partidas económicas desde el 1 de enero hasta el 30 de abril, el primer cuatrimestre del año. Por lógica, para tener una ejecución equilibrada proyectándola hasta diciembre, el gasto acumulado hasta esa fecha debería ser del orden del 33%. No obstante, la media es ampliamente superada en carteras sumamente sensibles como la de Desarrollo Humano y Familia.
Otro componente de esas dificultades no solo se basa en el nivel de gasto -ineludible como el caso mencionado de programas de contención social- sino en los ingresos de recursos al municipio, tanto de los genuinos, que parten de impuestos como Ingresos Brutos y Tasa de Comercio e Industria, como lo provenientes de otras jurisdicciones -entre ellas regalías- también están muy por debajo de lo previsto.

LA CONTENCION
SOCIAL AL LIMITE
La más sensible y política de las carteras, Desarrollo Humano y Familia, vio crecer exponencialmente las demandas de asistencia durante 2016, un año al que las necesidades habituales de los sectores más vulnerables amplió su nivel para sumar entre otros a los ciudadanos que necesitan acompañamiento para afrontar las facturas por los servicios como la energía eléctrica.
Con ese telón de fondo, y siempre según la ejecución presupuestaria municipal, las cuentas de la Secretaría de Desarrollo Humano que conduce Marcelo Rey llevan un nivel de ejecución promedio superior al 48%, bastante alejado de ese 33% que se había mencionado como ideal para el equilibrio.
La mayor preocupación surge de casos como el Plan Calor, con el que el municipio asiste a familias sin acceso a la red de gas para posibilitar el calefaccionamiento. Para el 30 de abril, cuando el invierno ni siquiera había comenzado según el calendario, ya había sido invertido el 85,37% de los fondos de ese programa, quedando un margen de apenas $85.000 para afrontar la compra de leña para el resto del año.
Otro caso que puede mencionarse en el área social es el programa "Comodoro Incluye" destinado a la contención de adolescentes de 12 a 18 años en situación de vulnerabilidad, y en el que para cuando culminó abril solo quedaban disponibles la mitad de los fondos asignados para 2016, acumulando una ejecución del 45,49%.
"Haciendo Futuro" es otro programa de contención para más de 170 jóvenes judicializados, con el que se trabaja en la prevención y reinserción en la comunidad, y también tiene económicamente hablando, poco margen de acción: en los primeros cuatro meses del año ya había gastado más del 66% de sus recursos.

INGRESOS EN BAJA

Hay que recordar que cualquier partida puede ser ampliada a lo largo del año, inyectándole más fondos. Sin embargo, esos fondos solo provienen de dos puntos: mayores ingresos en la recaudación de la comuna, algo que está lejos de suceder hoy a prima facie, o adjudicando fondos de otros programas o partidas, lo que implica directamente una resignación para atender la urgencia.
En materia de ingresos, el primer cuatrimestre del año no fue nada alentador para esta ciudad. Si bien los recursos de otras jurisdicciones que incluyen a las regalías petroleras tendieron a la baja, no hay una diferencia sustancial con los ingresos que en el contexto de crisis ya había previsto el entonces secretario municipal de Hacienda, Diego Touriñan, cuando diagramó el presupuesto para el año en curso, de modo que las disminuciones que más impactan son las vinculadas a la recaudación de recursos genuinos.
Hasta el 30 de abril, y de acuerdo a la ejecución presupuestaria, esta ciudad recibió concretamente 94.5 millones de pesos en materia de regalías petroleras y otros $58 millones por coparticipación federal, mientras que la Tasa de Comercio e Industria, que refleja por otra parte la actividad productiva de Comodoro Rivadavia es una de las bajas más sensibles: de los 65 millones de pesos que se esperaban recaudar para el primer cuatrimestre del año, solo se lograron 21,7, apenas un 33% de lo esperado.

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