La desesperación de los productores

Juan José Magaldi, médico veterinario y jefe de la Estación Experimental del INTA de Comodoro Rivadavia, quien asumió en su cargo en agosto de 2016 en reemplazo de Alfonso Beloqui, contó cómo fueron los primeros días tras el temporal para los productores del sector periurbano, quienes no solo tuvieron que sortear las consecuencias del diluvio sino también la indiferencia ante el tamaño de la catástrofe que golpeó a la ciudad.
Magaldi explicó que a diferencia de otros casos, al productor le importaba salvar lo poco que le quedaba en vez de cuantificar las pérdidas de animales, infraestructura o alimentos que había sufrido.
"La desesperación muestra en ese momento era traigan alimentos para los animales. Por ahí había una preocupación de cuánto se perdió, cuántos animales murieron. Pero desde el punto de vista práctico nos importaba cuántos animales habían quedado vivos porque había que darles de comer. La emergencia estaba puesta en atender esos animales para que los productores no pierdan lo que les había quedado", sostuvo.
Ante esta situación, explicó el veterinario, los productores se enfrentaron a un difícil panorama, ya que no solo perdieron alimentos para abastecer a los animales vivos, sino también que se vieron en la imposibilidad de acceder a sus tierras por caminos intransitables.
A esto se sumó que desde el Estado no se visualizará la necesidad de atender la problemática del periurbano por la situación que vivía la ciudad en general. Sin embargo, como dice Yolanda González, presidenta de la Asociación de Productores Carelhue, "el recurso que tiene el productor como su economía es su producción y con este temporal muchos se encuentran parados en la nada".

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