La era de la droga: testimonios de una problemática social

La tragedia de Time Warp puso en el tapate la problemática de las drogas y cómo éstas atraviesan transversalmente a la sociedad. A continuación, tres testimonios de comodorenses que dan cuenta de una realidad que a la mayoría le cuesta ver en toda su dimensión.

Tres historias que dan cuenta de que las drogas han penetrado en todos los rincones de la sociedad. Metaleros, cumbieros, rollingas, electrónicos, amas de casa, estudiantes, profesionales, empleados. Ningún sector está marginado a esta problemática que yace enquistada pero apartada, que cada cierto tiempo explota como un suceso "fuera de la común", como sucedió en la tragedia de Time Warp, pero que al final del día es olvidada y nuevamente se deja bajo la alfombra.

"YO NO SE SI SOY ADICTO, EL FINDE ME DOY MIS PERMITIDOS"

Juan tiene 25 años, acude a la Universidad local y en un futuro cercano será un profesional que brindará sus servicios a la ciudadanía. En su iPod se puede escuchar Audioslave, Social Distortion, Megadeth, Almafuerte, Logos y The Doors, entre otros. Le va bien en la carrera que estudia y los fines de semana "me tomo unas birras, me fumo unas flores y si pinta me colo un ácido (LSD)", relata como algo normal el joven que nació en el centro de la ciudad.

Juan reconoció a El Patagónico: "yo no sé si soy adicto, no es que estoy pensando todo el día en fumarme un faso o colarme un ácido, pero sí lo voy planificando en la semana, le mando mensaje al que me hace la onda con tiempo, para que no me cague el fin de semana. Vamos hablando con los pibes, quién va a querer, vemos qué sale. Puede ser un asado o salir de gira por los boliches, es mi cable a tierra. Durante la semana estudio, el finde me doy mis permitidos".

Juan asegura que no fuma cigarrillos "porque te hace bosta los pulmones, a mí me hace doler la cabeza, no me cabe, puede parecer una boludez, pero eso sí que no".

Al ser consultado por la tragedia de Time Warp consideró: "eso pasó porque se fueron de mambo los pibes, me parece una exageración cómo se la agarran con los electrónicos porque si hubiese sido que un flaco sale borracho de un boliche y atropella y mata a 5 personas, no se señala a los boliches porque emborrachan y dejan a un flaco que maneje en pedo".

El estudiante se sinceró y explicó por qué se droga: "yo fumo faso porque me relaja, me deja un cambio más abajo y cuando le sumo a eso la música que escucho, es una sensación buenísima. A veces fumo de onda, porque sí o para ver una película. La pepa es para estar en grupo, te cagás de risa, es como una mezcla de faso con merca, lo que sí a veces me agarra al otro día mucho dolor de estómago, pero debe ser más por la birra. No hay una explicación concreta de por qué me drogo, podría decir que es para sentir más de lo que siento, es como apretar mucho algo y que te traspase el cuerpo".

"SÍ, SOY RE ADICTA, PERO LA CONTROLO"

Mariana tiene 37 años, es madre, empleada y quiere irse en el verano de vacaciones a la Cordillera. "No conozco", dijo esta mujer nacida en zona norte de la ciudad y en cuyo celular suenan Las Manos de Filippi, Los Gardelitos, Peligrosos Gorriones, 113 Vicios, Damas Gratis y Maná, entre otros. Dice que "a veces me voy sindor (sin dormir) al laburo porque estuve tomándome unos tiritos (cocaína) a la noche. Antes estaba más zarpada pero ahora me controlo porque está muy cara y tengo que comprarle ropa a mi nene que crece todos los meses, le queda todo chico enseguida".

Mariana se considera adicta. "Sí, soy re adicta, antes mandaba cualquiera, me enganché a los 17 con la frula, por curiosa, porque siempre andaba metida en todos lados, y de esos lados que me metí un día me metí eso en la nariz, y acá me tenés, todavía me gusta más que vivir, la primera vez que la dejé fue a los 26 cuando me enteré que estaba embarazada de mi monstruito. Ahí fue algo como de madre que me salió, nada durante el embarazo y mientras le daba teta, estaba re contenta porque ni se me cruzaba por la cabeza, pero cuando cumplió los 2 años empecé de vuelta, pero más tranquila porque una amiga se me dio vuelta en la casa, quedó blanca con los ojos para atrás, ahí conocí cuál es el límite".

Ella no cree poder salir, "pero la controlo, ahora la controlo" y al ser consultada de qué es lo que le genera la droga contó: "yo tengo muchos mambos de chiquita, familiares y esas cosas, entonces cuando tomo, como que me hago de acero, no siento nada por nadie, solo por mí bebé, por ahí lo que busco es eso, no sentir, porque sentir a esta altura de mi vida, me duele, es como un escape de la realidad". No comenta de la tragedia de Time Warp porque "no tengo idea de eso, no miro tele, solo los dibujitos con mi hijo, en ese momento también me escapo con él y jugamos que somos superhéroes".

"A LOS 15 EMPECE A TOMAR EXTASIS"

Elías tiene 18 años, terminó la secundaria en 2015 y se tomó "un año sabático" para saber qué va a hacer. En sus auriculares, que son una extensión más de su cuerpo, se escucha Skrillex, Kill the Noise, Knife Party, Giorgio Modorer y Deadmau5, entre otros. "Me vuelan la cabeza estos chabones, vos podes verme caminando re tranquilo, pero por dentro soy una bola de emociones, la pasti se toma con agua y tenes que tener un chabón de confianza que no te venda cualquier mierda", detalló cual experto en la materia.

El joven que podría ser caratulado como un "Ni-Ni" (ni estudia, ni trabaja) relata que "a los 15 empecé a tomar éxtasis, en realidad empecé con el faso y al toque que entendía lo que era ese viaje me cae una pastilla y se fue de tema, me encantó, pero tengo una regla, que es una vez por mes, lo planifico bien y me controlo. Por ahí compro para tener reservas o a veces de último momento porque surge un cumpleaños o alguna joda copada. El resto de los días puedo fumar paraguayo o flores, lo que caiga en mis manos, me invitaron merca pero no quise hasta ahora, no me llama la atención, veo a los chabones que quedan como estaca, re aburridos y no me dan ganas, yo quiero disfrutar, bailar y escuchar música, no me des más".

Uno de sus proyectos es irse a estudiar a Buenos Aires "allá están todos mis amigos, nunca me fue mal en el estudio, no soy Bill Gates pero la piloteo, además tenés terribles fiestas, bueno lástima ahora lo de Time Warp pero mis amigos que fueron allá me contaron que fue cualquiera, estaban todos apretados, el agua cortada, 2 ambulancias, esos chabones querían ganar plata nada más, les chupaba un huevo la gente y la electrónica. Por culpa de ellos ahora todos nos miran a nosotros, yo me drogo, está bien, pero me manejo, no jodo a nadie y no ando escrachando a la música, la música no tiene nada que ver acá, acá el problema son esos empresarios, igual los pibes unos boludos perdón no, pero comprarle a unos flacos en la fiesta, que andá a saber qué le ponen, yo las mías las compro a un flaco que me dice ´mirá esta es así y la manejas asá´".

El joven no se considera adicto. "Yo la re manejo, tengo mis esquemas para no pasarme de rosca, mis viejos ni se dan cuenta, encima como no tomo alcohol me ven como re buen pibe. Mis amigos son un mamarracho; llegan todos en pedo a casa, yo llego re bien. Lo que sí con el faso me pasa que a veces como que lo necesito para reírme, onda ver una comedia siempre consigo para fumar, eso no me está gustando, es algo que me vengo planteando hace un tiempo, pero como ahora me voy a tomar unos meses lo pateo para más adelante".

Sobre qué siente al tomar éxtasis sentencia: "es electricidad pura, por todo el cuerpo. ¿Viste como cuando se te pone la piel de gallina? Bueno es como que a todo el cuerpo se le paran los pelitos y estas enchufado, es como una sensación más; o mejor dicho, todas las sensaciones juntas".



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