La esposa de López reveló detalles de la noche de la detención en el convento

"Niego los hechos que se me imputan, nunca ayudé ni participé para que mi marido se enriqueciera ilícitamente. Desde que compartimos nuestra vida y según es mi conocimiento siempre hemos adquirido nuestros bienes con el producto de nuestro trabajo", subrayó Díaz.

María Amalia Díaz, esposa de José López, negó haber sido partícipe del enriquecimiento ilícito del ex funcionario y aseguró que su marido fue al convento de General Rodríguez porque tenía previsto recluirse unos días en ese lugar, donde fue detenido la madrugada del 14 de junio pasado con bolsos que contenían casi 9 millones de dólares.
Además, la mujer resaltó que no sabe de dónde salió el dinero que el ex secretario intentó esconder en el establecimiento religioso.
A través de un escrito presentado ante el juez federal Daniel Rafecas, Díaz relató que momentos antes de la llegada del ex secretario de Obras Públicas al convento habían mantenido una discusión, luego de ver que López salía de su casa con el arma que tenía en el momento de ser arrestado.
"Niego los hechos que se me imputan, nunca ayudé ni participé para que mi marido se enriqueciera ilícitamente. Desde que compartimos nuestra vida y según es mi conocimiento siempre hemos adquirido nuestros bienes con el producto de nuestro trabajo", subrayó Díaz en el escrito y se negó a contestar preguntas ante el magistrado.
Sobre los casi 9 millones de dólares que tenía López en los bolsos que dejó en el convento de General Rodríguez, la mujer dijo desconocer "la existencia de ese dinero" y si "le pertenece o no" a su marido.
"Este dinero no era de mi conocimiento y no formaba parte del patrimonio de la sociedad conyugal. Mi estupor y sorpresa por el giro que ha tomado mi vida desde esa noche aún no cesan y realmente no tengo conocimiento de todo ello", destacó la esposa del ex funcionario kirchnerista.

LA NOCHE DE LA DETENCION

Al referirse a la noche de la detención en el convento, Díaz aseguró que para ella fue "sorpresivo" y que su marido desde "días anteriores" al hecho "venía demostrando un comportamiento atípico, mostrándose inquieto, ansioso y algo paranoico", además de manifestar "que se sentía vigilado y perseguido".
"Me pedía utilizar mi celular en varias oportunidades dado que creía que su teléfono era escuchado", agregó.
El día anterior a su llegada con las monjas, López "estaba más inquieto que lo habitual, nervioso", recordó Díaz, quien aseguró que su matrimonio "venía en decadencia".
"Teníamos diferencias y yo me sentía muy alejada de él", subrayó la mujer.
Durante la cena del lunes 13 de junio, horas antes de la detención, Díaz recordó que su marido le dijo "que no encontraba paz" y ella le sugirió que hablara con la madre Alba, "quien era consejera espiritual de ambos".
Tras hablar con la madre Alba, López le afirmó que la religiosa había acordado con él para que vaya a pasar unos días al Monasterio "a conversar con ella".
"José subió a la habitación antes de irse y es que al subir al rato a la misma habitación veo que su arma grande estaba en el piso. Al verlo con la misma me alteré y discutimos, le dije que evidentemente no tenía en claro lo que quería a diferencia de mí, por lo que muy alterada tomé mi cartera y dejé la casa rápidamente", recordó sobre lo que ocurrió esa noche.
"Ignoro lo que José hizo con posterioridad a mi salida del hogar", resaltó Díaz, quien recordó que habló con la madre Alba durante esa noche "para saber a qué hora iba a ir José, dado que era tarde".
Sobre los nueve millones de dólares enfatizó: "Jamás lo vi y puedo afirmar que nunca estuvo en nuestro hogar. Desconocía su existencia y no formaba parte de mi patrimonio por lo que no tenía conocimiento de cuál fue la intención de José al concurrir al Monasterio con ese dinero".
"Jamás lo hubiera ayudado a hacer algo así ni mucho menos a empañar la imagen de la madre Alba que siempre fue para mí de gran apoyo y guía espiritual", añadió.

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