La familia del policía quemado sospecha de la novia

La madre y el hermano del oficial Simón Saiegg descreen la teoría del accidente doméstico limpiando una parrilla a las 2 de la madrugada con un líquido inflamable. "El ha trabajado en el campo, en talleres antes de ser policía; por eso no creemos. Sospechamos mucho de la novia que él tenía, la hija de (Leonardo) Bustos", dijo su hermano José a El Patagónico.

La familia del oficial Simón Esteban Saiegg (31) expresaron ayer sus sospechas sobre la novia del joven, Mayra Bustos, hija del ex jefe de Policía y actual asesor municipal, Leonardo Bustos.
Ayer al mediodía, el integrante del cuerpo de Operaciones Especiales –oriundo del valle- luchaba por su vida en la sala de terapia intensiva del Hospital Regional, con el 70 por ciento de su cuerpo quemado, como consecuencia de un presunto accidente doméstico ocurrido en la madrugada del domingo en la vivienda de Km 8 que habita la pareja.
Los pronósticos médicos indicaban que las expectativas de vida del oficial eran muy pocas, con un riesgo de muerte del 95 por ciento. Pese a haberlo estabilizado el domingo a las 14, el oficial sufrió una recaída con el correr de las horas debido a las graves quemaduras que sufrió. Incluso tenía una infección en sus vías respiratorias. Por eso ayer no podía ser trasladado hacia el Hospital Churruca de Buenos Aires. Es que para los especialistas, no hubiera soportado el traslado.
José Saiegg, hermano de Simón, manifestó sus dudas ante El Patagónico. "Nosotros no nos creemos que fue un accidente doméstico. Mi familia no lo cree. Una persona no puede quemarse así de tal manera en un simple accidente doméstico, como dicen que estaba limpiando una parrilla a las tres de la mañana".
Ellos sostienen que el herido es un conocedor de la vida del campo y del trabajo en talleres, por lo que no pudo haber intentado limpiar una parrilla con un líquido inflamable, tal como trascendió como causa de las quemaduras.
"El ha trabajado en el campo, en los talleres, antes de ser policía; por eso no creemos. Sospechamos mucho de la novia que él tenía, la hija del jefe de seguridad municipal Bustos. Por eso tememos que él también pueda entorpecer la investigación. El fue jefe de Policía y tiene muchos contactos acá", denunció públicamente José Saiegg.
Simón Saiegg fue parte de grupos policiales que desbarataron bandas de narcotraficantes cuando era parte de la División Drogas Peligrosas. Actualmente se desempeñaba en la Unidad Regional de Policía, en la Sección de Operaciones. "Tenía siete licencias atrasadas, vivía para su trabajo", acotó su hermano.
"Sabíamos que hace cinco años que estaba con ella (la novia), pero él hablaba muy poco de eso, era muy reservado en el tema de su vida personal", acotó Saiegg. Incluso pidió colaboración a los vecinos de la familia Bustos -en la calle Código 2411 al 1.200 de Kilómetro 8- que podrían haber escuchado o visto algo fuera de lo común, para que se acerquen a la Fiscalía a brindar información.

"ESTO ES VIOLENCIA
DE GENERO"
"Para mí esto es violencia de género, esto te da bronca, no podemos decir nada, es todo muy raro, es muy raro como se dieron las cosas", insistió José Saiegg.
Sus hermanas, en tanto, dijeron que ayer la casa de Bustos en donde reside la joven de la que sospechan estaba con custodia policial, aunque la fiscal Cecilia Codina y la Unidad Regional no habían dispuesto oficialmente ninguna medida al respecto.
Saiegg comentó que habló con el médico que examinó a Simón y dijo que "lo que le extrañó es que de las 2:20 que pasó esto, lo llevaron a las 4:05, que en ese lapso ellos pudieran haber hecho algo más por él. Dicen que estaba sentado en una ducha, me parece raro porque si yo tengo a mi pareja así, agarro un auto y lo llevo. No voy a estar esperando la ambulancia una hora y media; más con las quemaduras que él tenía".
Una aureola quedó en el techo del quincho donde ocurrió el hecho. Es que el fuego envolvió a Simón que tenía una campera de neoprene. Las llamas llegaron hasta el techo. El oficial tiene quemaduras tanto en el rostro, como en el torso, brazos y manos, además de en la espalda.
El domingo por la tarde se realizaron peritajes en la vivienda de la familia Bustos, con especialistas de Gendarmería Nacional. Según Saiegg, el teléfono de Simón no apareció. Ayer, pese a que daba apagado, sus amigos afirmaron que había tenido actividad con una red social.

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