La Fiscalía de Sarmiento pidió que Lamonega sea declarado culpable por el triple homicidio

En la jornada quizás más importante del juicio contra Claudio Lamonega, acusado como autor de los asesinatos de Marisa Santos y de los hijos de la mujer Lucas Ramis y Victoria Ramis, se desarrolló ayer la etapa de alegatos. La fiscal Andrea Vázquez pidió la culpabilidad del acusado y aseguró: "los asesinatos fueron planificados y ejecutados con frialdad". En cambio, los defensores pidieron la absolución. Mañana se conocerá el veredicto.

En la decimocuarta jornada del juicio oral y público por el triple homicidio de Sarmiento, ocurrido el 23 de noviembre del año pasado, el Ministerio Publico Fiscal y la querella coincidieron en sostener que se logró probar la materialidad y autoría del Claudio Lamonega (50) en los crímenes.
Durante más de dos horas, la fiscal jefe Andrea Vázquez repaso testimonios, explicó pericias, mostró fotografías y analizó planimetrías para demostrar la culpabilidad del imputado en los homicidios de Marisa Santos (48) y sus hijos. Desarrolló los puntos clave de la investigación e indicó una serie de elementos probatorios, debidamente encadenados.
La acusadora pública expuso que el 23 de noviembre de 2014 Lamonega asesinó uno por uno a los integrantes de la familia que residía sobre calle Sarmiento 445. Fue entre las 3:25 y las 9:50 cuando las víctimas dormían en sus respectivas habitaciones. Para Vázquez se logró probar que el acusado aprovechó la situación de indefensión de las víctimas.
La agresión comenzó contra Ana Victoria (17), a quien le efectuó dos disparos en la cabeza con un arma con silenciador. Luego siguió su plan con Lucas (15) con otros dos tiros, uno le ingresó en el pómulo izquierdo y el otro en el parietal superior izquierdo cuando ya estaba sin vida.
Para la fiscal el ensañamiento contra los jóvenes obedece en que Lamonega los consideraba el obstáculo que le impedía convivir con Marisa. "Quería que esa mujer fuera sólo para él", señaló. También describió que después ultimó a su pareja con un disparo en el cráneo.

PLAN DE ENCUBRIMIENTO
Los cuerpos fueron encontrados el lunes 24 a las 15:15 por iniciativa del propio autor acompañado de dos policías. Previo en la comisaria dejó asentado en el libro de entradas que no tenía contacto con su pareja desde el viernes a la tarde.
Según Vázquez esa mentira formaba parte de la estrategia de encubrimiento planificada por Lamonega. Argumentó además que el acusado se comunicó con una prima de Marisa -radicada en Comodoro Rivadavia- antes de acudir a la policía y le dijo: "están los cuerpos adentro". Entonces pregunto: "¿Cómo lo sabía?".
Otro de los encubrimientos del acusado está vinculado al teléfono celular de Marisa. Lamonega declaró el 7 de enero que el domingo a las 9:10 recibió un mensaje de texto, donde su ex pareja le avisaba que junto a sus hijos viajarían a Comodoro Rivadavia.
La autopsia forense confirmó que a las 8 las tres personas ya estaban sin vida. "¿Quién envió ese mensaje desde el celular de la víctima?", interrogó. Para los investigadores fue el propio imputado quien manipuló el aparato y al culminar su tarea criminal se llevó el teléfono como trofeo. Continuó con su obsesión por revisar los mensajes y después lo arrojó al canal de riego cercano a la chacra "Los Sauces".
En ese sector rural la policía encontró el supresor de sonido que un experto en armas había fabricado para el padrastro de Lamonega. Vázquez recordó que la micro memoria del celular de Marisa fue hallado varios días después de los crímenes en la camioneta del sospechoso.

GRABADO POR CAMARAS
La acusadora repasó que los compañeros de colegio de Lucas se dirigieron el domingo 23 a la casa debido a que con Lucas debían asistir a una corrida atlética. "Si Lamonega hubiera regresado a dejar la Renault Kangoo tal como sostiene en su relato tendría que haber sido observado por los adolescentes", afirmó Vázquez.
Por otro lado, señaló que está confirmado por las cámaras de seguridad que en esa franja horaria el apicultor circulo a bordo de la camioneta de la víctima hasta que la abandonó en la esquina de Perito Moreno y Uruguay. También quedo registrado cuando conducía su antiguo vehículo por diversos lugares de Sarmiento para ser observado por otras personas.
La fiscal consideró que el acusado tuvo un pleno dominio de la escena primaria de los asesinatos, pero "no pudo con el mundo externo. No existen dudas que fue el autor de los crímenes. Los asesinatos fueron planificados y ejecutados con frialdad. Sin embargo, su forma de ser, de creer que no comete errores, esta vez no funcionó".

FEMICIDIO
A su turno, los abogados querellantes Manuel Mauriño y Oscar Herrera alegaron que las pruebas acreditaron que Marisa Santos sufría violencia psicológica y económica para calificar la causa con el agravante de femicidio. Pidieron la declaración de responsabilidad de Lamonega al igual que la Fiscalía.
Mientras, el defensor público Miguel Moyano cuestionó que la acusación pública está basada en indicios que no eran unívocos. En consecuencia, inducían al arribo de varias respuestas posibles. Consideró que los acusadores no probaron con el grado de certeza necesaria la autoría de su defendido. Peticionó al tribunal la absolución de su cliente por el beneficio de la duda razonable.
Lamonega, en tanto, utilizó su derecho a declarar: "tengo plena conciencia de mi situación. Yo no lo hice, jamás le hubiera hecho daño a Marisa y a los chicos". El tribunal integrado por los jueces Roberto Casal, Daniel Pérez y Francisco Marcelo Orlando informó que mañana darán a conocer el veredicto.

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