"La gente me reconoce más en Finlandia que en Argentina"

El atleta argentino describe cómo es la vida en un país que es potencia en jabalina. Cuenta cómo es entrenar con frío extremo y habla del trato que le dan los finlandeses y de su relación con el "mejor coach del mundo". Además, se emociona cuando asegura que no descuida el proyecto social en su barrio.

Braian Toledo no es un especialista en comodidades. Nunca las tuvo en su crianza en Marcos Paz y tampoco las necesita ahora, en pleno desarrollo de su prometedora carrera. Por eso, hace casi un año, tomó la decisión de dejar al entrenador de toda la vida y, posteriormente, radicarse en Finlandia para aprender de un maestro, el finés Kari Ihalainen.
Un cambio radical, con todo lo que conlleva para un chico apegado a sus orígenes, a la familia, a los lugares que hace años suele frecuentar para entrenar y vivir. El objetivo fue una apuesta, ir por más, algo más grande, un salto de calidad que le permita situarse en la elite de los lanzadores de jabalina. Hoy, tres meses después de la partida, cuenta cómo está siendo esta nueva etapa en su vida. "La verdad es que tomé una decisión muy grande, honestamente es duro por momentos porque se extrañan muchas cosas, pero a la vez es un sueño estar acá y lo estoy disfrutando. Puedo decir que estoy muy feliz, entrenando muy bien y convencido que tomé la mejor decisión de mi vida porque tengo claro que sin sacrificio, no hay recompensa", cuenta el atleta de 23 años, que lleva ocho meses de los cuatro años que arregló con quien es considerado por muchos como el mejor coach de jabalina de todos los tiempos.
Cuando enumera las cosas que ha dejado, Braian hace mención a sus afectos: "La familia, la novia, mi perro, los amigos. Pero estoy seguro que no me voy arrepentir por todo lo que estoy creciendo y aprendiendo, como ser humano y en lo deportivo. No tengo dudas de que esto me va a llevar a grandes resultados en el futuro", asegura quien, por lo pronto, ya viene cosechando interesantes metas y marcas en este año de transición.
En un torneo en Finlandia, con algunos de los mejores del mundo (como el campeón olímpico), fue bronce al lanzar 78.17 metros y pocas semanas después, en Paraguay, superó la marca de los Juegos Olímpicos que le permitió ser 10°. Tiró 79.93 en el Sudamericano para lograr el oro y ansiado pasaje al Mundial de Londres (del 4 a 13 de agosto). "Son buenos resultados en un plan que tiene como último objetivo llegar muy bien a Tokio 2020", expresa Braian, que ya pegó la vuelta y está otra vez en Finlandia junto a Kari.
-¿Y cómo es vivir en Finlandia, Braian? ¿Qué es lo más raro, lo más lindo?
Vivir en Finlandia es raro, casi todo muy diferente a nuestro país. La cultura es totalmente distinta, también las personas. Nosotros somos mucho más sociables, más compañeros. Lo lindo de acá es que la gente me trata increíble, me cuida, me protege, me enseña y hacen sentir muy bien, como si ya fuera mi segunda casa.
Finlandia es cuna de grandes lanzadores. Quizá por eso no sorprenda que Braian admita que "la gente me reconoce más acá que en Argentina porque se sabe que vine especialmente a este país y además me entrena Kari, que aquí es una leyenda. También hay que decir que en Finlandia el deporte nacional es la jabalina".
-¿Cómo es entrenar (y vivir) con tanto frío? Te vimos corriendo en la nieve, a lo Rocky Balboa.
Sí, hace mucho frío, aunque yo justo llegué cuando se estaba yendo el invierno. Se entrena siempre, como sea, porque acá están acostumbrados. Y yo, no importa la condición, lo hago con una sonrisa porque es lo que me gusta hacer. Es cierto que hemos corrido en la nieve, como se ve en el video, porque con el team de Kari, si bien tenemos la posibilidad de hacerlo bajo techo, elegimos hacerlo afuera porque nos hace sentir mejor. Es, además, una nueva experiencia, al menos para mí.

La nota vuelve a girar en torno a Ihalainen y es normal. "Es el mejor coach del mundo", asegura Braian. Ya jubilado (ejerció como ingeniero), Kari sólo entrena por placer y elección. Y, a los 62 años, la suya fue Braian pese a que tuvo el pedido de otros atletas, como el keniano Julius Yego, campeón mundial en 2015 y subcampeón olímpico en Río 2016. Es como si un futbolista argentino quisiera mejorar y Guardiola, Mourinho, Zidane o Low lo hubiese seleccionado. "Nos llevamos muy bien, diría que la relación es genial. El me hace sentir muy cómodo, siempre está buscando eso porque cree que luego llegarán los resultados", explica Toledo, quien asegura que el entrenamiento "viene genial". Y proporciona datos. "Estoy un 15% mejor que el año pasado en estado físico", precisa el de Marcos Paz.
La distancia no aleja a Toledo de sus afectos. Y de los compromisos asumidos. Como el de la ONG Arriba los Pibes que ayuda dentro su barrio a través del programa Huella Weber de la empresa Weber Saint Gobain, que viene mejorando la infraestructura del lugar desde hace años. "Esta ONG me moviliza porque representa mis raíces, es donde me encanta volver. Y además porque da contención a chicos que lo necesitan", cuenta, emocionado. Su visita al lugar, hace poco, conmovió a todos, sobre todo a Braian, como se ve en el video. "Vi las caras de niños soñadores, que tienen pura bondad y transparencia. Y esa es la clave para ayudar a cambiar muchas de las cosas feas que pasan hoy. Si esos chicos tienen una buena guía, un buen profe y un lindo lugar no creo que tomen malas decisiones", asegura. También se sorprendió con el avance de las obras. "Yo siempre estuve en contacto con Mónica, la líder del proyecto, pero ir y ver las mejoras me llenó de satisfacción y felicidad", explica quien sigue de cerca todo desde Finlandia. "Es mi aporte, un granito de arena, para buscar cambiar la realidad de muchos chicos", cierra. Así es Braian, un joven comprometido con su carrera. Y con la sociedad.

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