La gran fiesta de Rosario se vive en el Gigante de Arroyito

El reforzado Central de Eduardo "Chacho" Coudet, que no logró hacer pie en el torneo, y el sorprendente Newell's de Diego Osella, que con un presupuesto muchísimo más bajo marcha segundo con San Lorenzo, a dos puntos del líder Estudiantes, paralizarán hoy los corazones de Rosario cuando disputen el clásico de la ciudad por la séptima fecha del Campeonato de fútbol de Primera división.
El partido comenzará a las 16:00 en el estadio Gigante de Arroyito, con arbitraje de Mauro Vigliano y televisación de El Trece.
Central no contará con el enganche Giovanni Lo Celso, a quien el juez Diego Abal echó sin miramientos contra Estudiantes por una falta de frente, luego de una amonestación por una jugada en la que no había cometido infracción y de comerse un patadón sin amarilla del bueno de Matías Aguirregaray, aunque "la joya", que en diciembre emigrará a Paris Saint Germain, no había pesado en los clásicos.
Coudet deshoja la margarita y juega a las escondidas con su reemplazante, que no saldría del talentoso Gustavo Colman o el polifuncional Washington Camacho, aunque tal vez se guarde alguna sorpresa.
Descartado el volante derecho Walter Montoya por una distensión del ligamento lateral interno de la rodilla derecha, aquí también Coudet jugó a las escondidas esta semana con la posible inclusión del "Loncho" Paulo Ferrari, con 13 clásicos en el lomo, quien también podría entrar por el juvenil tucumano Víctor Salazar, que salvó el gol de Scocco en el epílogo del último derby.
El técnico "canalla" parece tener las cosas más claras en el fondo, donde finalmente se decidió por "poner la cocina en la cocina", como decía el "Flaco" Menotti, y lo mandó a Dylan Gissi, la figura del empate en Rafaela, a jugar de primer marcador central en lugar de Burgos.
Y adelante, Central contará hoy con el esperado retorno del colombiano "Teo" Gutiérrez, el delantero de quien los "canallas" esperan actuaciones acordes al contrato que le firmaron.
Enfrente, Osella, a quien en el torneo pasado hacían fila para insultarlo y ahora que el equipo va segundo invicto miran con otros ojos, la tiene difícil con las lesiones del goleador, Ignacio Scocco, con una hernia discal, y hasta de su reemplazante natural, Mauro Matos, quien hace un mes que no juega por una tendinitis en el Aquiles derecho.
Osella espera contar con Scocco, quien en cinco partidos hizo la mitad de los goles del equipo en las seis fechas, o, al menos, tenerlo aunque sea en el banco, mientras el viernes pareció resignarse a descartarlo a Matos, con una frase inequívoca: "Hace mucho que no juega, y yo no sólo necesito que juegue, necesito que lo haga con intensidad".
Si juega Scocco, sería el único delantero, pero si no llega Osella lo reemplazaría con el juvenil Héctor Fértoli, quien alternará como atacante junto con Joel Amoroso y el capitán Maximiliano Rodríguez.
En la defensa, Osella parece tener el panorama definido con la confirmación del juvenil Franco Escobar por el experimentado defensor uruguayo Fabricio Formiliano, aunque también evalúa la posibilidad de que jueguen los dos y de sacar al peruano Advíncula, mientras del otro lado jugará el marcador central Nehuén Paz para compensar el juego aéreo del ingresado Dylan Gissi.

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