La Iglesia quiere juntar a los partidos políticos en la Casa de Tucumán

Bajo la premisa del "cuidado de la casa común", el documento contemplará consensos básicos sobre temas como el combate al narcotráfico, la lucha contra el hambre y la pobreza, el acceso universal a la salud, la educación y el agua potable.

La Iglesia se prepara para vivir el próximo fin de semana un acontecimiento histórico con la celebración del Congreso Eucarístico Nacional que se celebrará en Tucumán y congregará a miles de fieles, en cuyo marco la Pastoral Social busca firmar con los partidos políticos un "Acuerdo del Bicentenario" que incluye compromisos en la lucha contra la pobreza y el combate al narcotráfico.
La convocatoria, motorizada por la comisión nacional de Pastoral Social que encabeza monseñor Jorge Lozano, está agendada para la mañana del sábado 18 de junio en un sitio emblemático: la casa histórica de Tucumán donde se declaró la Independencia, que los obispos señalaron como "un lugar de encuentro, de diálogo y de búsqueda del bien común" como símbolo de la "casa común que debe ser la patria".
Bajo la premisa del "cuidado de la casa común", el documento contemplará consensos básicos sobre temas como el combate al narcotráfico y la prevención de la drogadependencia, la lucha contra el hambre y la pobreza, el acceso universal a la salud, la educación y el agua potable, la erradicación de la trata de personas y el compromiso con la generación de empleo.
La Pastoral Social busca que el documento sea rubricado por los presidentes de todos los espacios políticos con representación parlamentaria a nivel nacional así como autoridades nacionales y provinciales de los tres poderes del Estado, y para ello ya se cursaron las invitaciones correspondientes, según adelantaron a Télam los organizadores.
Convocado también por la Acción Católica y la Comisión Nacional de Justicia y Paz, el acuerdo se suscribirá en el marco del Congreso Eucarístico, que se celebrará entre el próximo jueves y el domingo en Tucumán, a cuya misa de clausura asistirá el presidente Mauricio Macri y a la que se espera la asistencia de 250 mil personas, llegadas incluso de países limítrofes.
Al multitudinario encuentro, el papa Francisco -que había sido invitado por la Iglesia argentina pero declinó la invitación por cuestiones de agenda- enviará como delegado especial al cardenal Giovanni Re, presidente emérito de la Pontificia Comisión para América Latina, quien traerá un mensaje de Jorge Bergoglio para los argentinos y adelantó que se comunicará directamente con los participantes del congreso.

"TIEMPO DE ENCUENTRO"

En tanto, la iniciativa de la Pastoral Social en la casa histórica tendrá un fuerte valor simbólico y retomará la idea expresada por el Episcopado en su último documento "Bicentenario de la Independencia: tiempo de encuentro fraterno entre los argentinos", en el que se reclamó un clima de diálogo social y mencionó el "desencuentro" junto a la "corrupción generalizada y la plaga del narcotráfico" como los principales males que aquejan a los argentinos.
En ese documento, que fue elaborado durante varios meses, los obispos llamaron a "pensar el país que anhelamos" y avanzar en una "cultura del encuentro, que exige crear un clima de diálogo social" y utilizaron la metáfora de la casa histórica de Tucumán como "la casa común que construimos entre todos por medio del diálogo activo, que busque consensos y propicie la amistad social hacia una cultura del encuentro".
También la necesidad del diálogo social fue lanzada por el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, en el Tedéum del 25 de Mayo que celebró frente a Macri en la catedral metropolitana.
En esa oportunidad, Poli pidió "crear espacios y mesas" para compartir "la sabiduría del diálogo donde las ideas superen las ideologías y donde nadie se levante hasta encontrar acuerdos razonables y duraderos", reforzando la idea de convocar a una mesa de diálogo social.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico