La industria automotriz pretende que Brasil acepte flexibilizar el intercambio

Ambos países se encuentran negociando para renovar la Política Automotriz Común. En el primer cuatrimestre de este año quedó demostrado que el crecimiento del 5 por ciento de los patentamientos en la Argentina no fue capitalizado por la producción nacional que en el período cayó más de un 13 por ciento, ya que en su mayoría se cubrió con unidades importadas, sobre todo desde Brasil.

El sector automotriz impulsa la posibilidad de promover a partir del 1 de julio "un flex asimétrico" en la balanza del sector con Brasil, tal como ocurría hasta 2013, con el objetivo de detener la caída sostenida que registra el intercambio y morigerar el creciente déficit del país.
El debate sobre lo que sucede en el sector automotriz fue retomado en las negociaciones encaradas por las autoridades y terminales de ambos países, en las negociaciones para la renovación de la Política Automotriz Común (PAC).
La señal de alarma crece cada mes, y al finalizar el primer cuatrimestre quedó demostrado que el crecimiento del 5 por ciento de los patentamientos en el país no fue capitalizado por la producción local que en el período cayó más de un 13 por ciento, debido a que en su mayoría se cubrió con unidades importadas, mayormente desde Brasil.
Así, la alternativa de aplicar un flex asimétrico, que fuentes del sector plantearon a Télam, podría ser de 1.80 / 2.35. Este esquema es el que plantean tanto las terminales automotrices como las autopartistas argentinas, luego de un cuatrimestre en que las importaciones de vehículos desde el vecino país se incrementaron en el primer cuatrimestre más de 50 por ciento.
Lejos de aceptar discutir la propuesta del socio brasileño de liberar el intercambio automotriz, la postura argentina ya planteada en las primeras reuniones gubernamentales es de mínima renovar el flex vigente de 1,5 dólar importado por cada dólar que se exporta, o de lograr retomar a la fórmula de flex asimétrico a partir del 1 de julio.
"En los últimos dos años la caída que viene registrando Brasil hizo que se amplíe el desbalance, por lo cual ante este escenario el objetivo del sector no es importar más, sino lo mismo pero el problema en la ecuación es la caída del socio que no permite compensar", explicó una de las fuentes.
En ese sentido, es que se menciona la necesidad de contemplar en las actuales negociaciones un flex asimétrico de 1.80/ 2.35, esquema con el cual se estima que las empresas que están sólidas en exportaciones pueden complementar la oferta de productos con los traídos de Brasil y aquellas que no exportan tanto, pueden importar piezas para producir localmente.
A pesar de esa alternativa avalada por buena parte del sector, no existen indicios concretos respecto a la posibilidad de que el Gobierno modifique su postura de renovar el flex de 1.50 en las negociaciones que deberían conducir a la firma de un nuevo acuerdo automotor a partir del primero de julio, y que en las próximas semanas tendrá una nueva mesa de negociación en Buenos Aires.

DESEQUILIBRIO COMERCIAL
En medio de las negociaciones, el deterioro del equilibrio comercial se profundiza ya que las importaciones de vehículos cero kilómetro desde Brasil sumaron en el primer cuatrimestre del año unas 119.300 unidades, lo que representó un incremento del 56,7 por ciento respecto a las 76.100 registradas en el mismo período de 2015.
Al mismo tiempo, el incremento de las compras a Brasil se contrapone con la caída que experimentaron las exportaciones de los vehículos fabricados por las terminales argentinas y que acumularon en el primer cuatrimestre 46.000 unidades al vecino país frente a las 64.500 de 2015, es decir una retracción del 40,2 por ciento.
Las fuentes consultadas explicaron que este desequilibrio que viene registrando en la balanza bilateral del comercio automotor responde a la crisis del mercado brasileño que experimenta desde 2014 una caída sostenida de su producción, patentamientos y exportaciones, lo que generó una sobreoferta que hizo más atractiva la importación desde la Argentina.
El actual flex de 1,5 toma en cuenta a todo el sector (autopartes para mercado original y de reposición, autos y terceros importadores), pero actores autopartistas aseguran que las automotrices excedieron ese acuerdo por el caudal de las compras a Brasil que con su mercado en retracción ofrece sus unidades a precios muy inferiores a los del mercado local, lo que explica las grandes ofertas con que sorprendieron las concesionarias.
Si el flex fue incumplido, se podrá constatar al finalizar el acuerdo el 30 de junio, y en el caso de registrarse el sobrepaso las empresas responsables deberán pagar la tasa impositiva aplicable a la importación del sector automotor en lugar del cero arancel.
Esta situación tiene su correlato en el mercado local, en el cual se da la situación de que mientras los patentamientos del primer cuatrimestre crecieron casi un 5 por ciento interanual, la producción en el mismo período registró una fuerte caída de más del 13 por ciento.
De acuerdo a las cifras de ADEFA, en el acumulado del primer cuatrimestre el sector produjo 142.615 automóviles y vehículos utilitarios, es decir, un 13,3 por ciento por debajo del volumen que se registró entre enero y abril de 2015; mientras que en las exportaciones concluyó con un total de 55.962 unidades enviadas a distintos mercados, un 29,5 por ciento menos respecto del mismo período de 2015.
En cuanto a las ventas de las concesionarias locales, las cifras de Acara explican que los patentamientos de lo que va del año arrojaron una cifra de 221.591 unidades, es decir una suba del 4,9 por ciento en la comparación contra el acumulado del año pasado en el que se habían patentados 211.259 vehículos hasta esta fecha.
La situación del sector autopartistas es quizás más preocupantes, ya que según las cifras de AFAC consolidadas, en 2015 "las exportaciones de piezas tuvieron una caída récord" al alcanzar los 1.658 millones de dólares, por lo cual "para encontrar un valor tan bajo hay que retroceder a 2004".
Asimismo, las importaciones de autopartes disminuyeron un 10 por ciento al alcanzar los 7.985 millones de dólares, aunque lo llamativo es que supone un índice menor al de referencia que es la producción de vehículos que se retrajo un 12 por ciento.
Como resultado, el saldo comercial del comercio exterior dio negativo en 6.331 millones de dólares, aunque la mayor parte de ese déficit (1.940 millones de dólares) fue con Brasil.

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