La joven atropellada por el conductor alcoholizado presenta una leve mejoría

Analía Gallardo sigue luchando por su vida tras haber sido atropellada el jueves a la madrugada en Kennedy y La Plata por Pablo Rodríguez, quien conducía en estado de ebriedad. Los médicos le dijeron a su madre que todavía corre riesgo que le tengan que amputar las piernas. La joven había perdido el colectivo rumbo a su trabajo y estaba por subirse a un remis cuando fue arrollada por un Fiat Palio. "Le hablamos al oído cada vez que nos dejan entrar (a la sala de terapia intensiva) y le pido que no me deje", reveló su madre.

El sacrificio y la fuerza de voluntad para pelear por su vida desde su nacimiento son dos de los aspectos que caracterizan a Analía Gallardo, la joven madre de dos niñas que fue embestida la madrugada del jueves por un automovilista alcoholizado.
Su madre Mariela Rey recibió en los pasillos del Hospital Regional a El Patagónico y explicó su estado de salud, que es muy delicado. Recordó que en sus 23 años padeció muchos momentos adversos y que siempre salió adelante.
Mariela comentó que ya desde su nacimiento, "fue una nena muy complicada, nació prematura y la tuve dos años para que pueda pesar dos kilos".
Analía ya había padecido un grave accidente automovilístico cuando tenía 5 años y sufrió una fisura en el cráneo. "Ingresó una persona ebria igual que esta vez, pero al patio de la casa de mi mamá, tiró un paredón y pasó con la camioneta y embistió a mi hija. Le agarró la cara y tiene una cicatriz del lado izquierdo del cráneo", señaló.
Mientras, el año pasado la joven y su hermana mayor sufrieron el incendio de su vivienda en la zona de Quintas del Máximo Abásolo, "donde se le quemó la casa y quedaron con lo puesto". Siempre supo avanzar ante las dificultades y destinos de la vida, insistió su madre.
Hace un año y medio Analía se desempeña como envasadora de una planta pesquera en el puerto y el jueves se levantó a las 5 para ir a su trabajo, mientras dejó durmiendo a sus hijas Lourdes, de 5 años y Thiara, de 9. Todo ese gran sacrificio para criar a sus pequeñas fue destrozado en cuestión de segundos.

"HIJA NO ME DEJES"
Según Mariela, su hija "perdió el colectivo y se tomaba un remis para marcar a horario la entrada y le pasó esto. A mí me avisaron cuando yo estaba trabajando a las 6 (del jueves) en la pesquera Mar del Chubut".
Trascurridos tres días del accidente, Analía "todavía sigue grave, peleando por su vida. Tiene las caderas y piernas quebradas". Tras el fuerte impacto fue arrastrada contra el asfalto y el golpe contra otro vehículo le produjo pérdida de masa muscular.
La madre de la joven indicó que los médicos "hoy (por ayer) me dijeron que no le van a amputar las piernas porque está circulando bien la sangre, pero tiene riesgo. Tiene infección porque ella fue arrastrada y las carnes se abrieron", describió.
Además de las fracturas de las piernas y cadera, Analía tiene afectado un riñón y presenta líquido en un pulmón producto del golpe contra el parabrisas del Fiat Palio. "Ahora el doctor me dijo que es un proceso que va a ir lento, pero va para adelante", se esperanzó su madre.
Agregó que ayer "avanzó un paso más y me dio la esperanza porque le bajaron los niveles de droga y el corazón late un poquito mejor. Hubo una leve mejoría y hay que ir despacio".
A pesar de que Mariela permaneció sin dormir en la sala de terapia intensiva del hospital, se mostraba ayer entera para darle fuerzas a su hija. "Yo estoy con ella para que salga adelante y le hablamos al oído cada vez que nos dejan entrar (a la sala) y le pido que no me deje".

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