La mayoría de los homicidios de este año ocurrieron por peleas

Las estadísticas marcan que seis de los once crímenes se produjeron por peleas entre los involucrados y que en la mayoría de esos casos existió ingesta de alcohol entre los implicados. Otros tres casos, los de Oscar Vargas, Héctor Arismendi y Juan Márquez se produjeron por presuntos ajustes de cuentas, pero continúan sin esclarecerse. De los dos restantes, uno fue en un incidente familiar y el otro en ocasión de robo. A poco más de un mes de terminar el año, la cifra de asesinatos descendió en más de un 60 por ciento respecto a 2014 cuando se reportaron 29 casos.

Si bien el número de homicidios en lo que va de este año en Comodoro Rivadavia sufrió un marcado descenso con respecto a 2014, la causa de la mayoría de esos asesinatos se encuentra en peleas desatadas entre víctima y victimario.
En ese contexto, seis de los once asesinatos se desencadenaron por discusiones banales entre los involucrados, tanto en la calle, en el interior de domicilios y también en un local nocturno. Se trata de los casos que tuvieron como víctimas a Eduardo Sáez (18 de enero), Gustavo Flores (12 de abril), Mauro Villagra (13 de mayo), Luis Nahuelquir (9 de junio), Lucas Díaz (26 de octubre) y Nicolás Cárdenas (15 de noviembre).
Tres de los homicidios, en tanto, obedecerían al denominado "ajuste de cuentas" donde las víctimas fueron Oscar Vargas y Héctor Domingo Arismendi Quezada –ambos ocurridos el sábado 11 de abril con escasas horas de diferencia- y el de Juan "Guitarrón" Márquez, ocurrido el 11 de mayo.
Vargas y Márquez habrían estado amenazados de muerte, según la investigación judicial mientras Arismendi habría sido una víctima indirecta de una venganza contra uno de sus hijos. Ya el año anterior también había sido asesinada su esposa en un caso similar.
Otro aspecto en común de tienen los crímenes de Vargas, Arismendi y Márquez es que las causas no se encuentran esclarecidas, o sea, no tienen detenidos ni imputados.
Por el homicidio del hijo del concejal Cargos Vargas existe un pedido de captura vigente para el presunto autor identificado por la policía como Héctor Arismendi, hijo del hombre baleado horas después.
En tanto, en la causa de Arismendi se secuestró una camioneta perteneciente al sindicato de la construcción y se identificó a dos delegados de ese gremio a quienes se les allanó sus respectivos domicilios. Mientras, en el crimen de Márquez no existen sospechosos.
Los restantes dos homicidios que completan la lista de once tuvieron como víctimas a Ricardo Cruz (31 de mayo) y a Oscar Torrico Tenorio (11 de noviembre).
En el caso de Cruz se trató de un brote psicótico que sufrió uno de sus hijos, quien lo apuñaló estando fuera de sus cabales.
Torrico, un albañil boliviano, murió víctima de un violento robo hace una semana en el barrio Moure cuando regresaba a su casa y fue apuñalado.

MUERTES VIOLENTAS
En el análisis se desprende que cinco de los asesinatos fueron cometidos con arma de fuego, otros cinco con arma blanca y el restante a golpes con un objeto contundente.
En cuatro de las causas los presuntos homicidas cumplen prisión preventiva. En un solo caso el acusado goza de arresto domiciliario y en otro se encuentra internado en el área de Salud Mental del Hospital Regional.
En el asesinato de Nahuelquir hay dos imputados en libertad además de sospechosos identificados.
Mientras, en el homicidio más reciente, el de Nicolás Cárdenas -ocurrido el domingo en Próspero Palazzo- el adolescente de 16 años que está imputado cumple medidas cautelares como la prisión domiciliaria durante los fines de semana y prohibición de acercamiento al barrio donde se produjo el homicidio, entre otras restricciones.

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