La monarca viva con el reinado más largo celebra sus 65 años en el trono

La soberana del Reino Unido, Isabel II de 90 años, se convertirá hoy en la monarca viva con el reinado más largo. En la capital británica, será homenajeada con cañonazos de salva en la Torre de Londres y el parque Hyde, y también habrá ceremonias militares en otros puntos del reino. Además, se acuñarán nuevas monedas para celebrar este aniversario.

La reina de Reino Unido, Isabel II, entrará hoy en la historia al cumplir 65 años en el trono, es decir el Jubileo de Zafiro, y convertirse en la monarca viva con el reinado más largo.
Está previsto que la soberana, de 90 años, que accedió al máximo cargo real el 6 de febrero de 1952, conmemore la ocasión en privado en su residencia de Sandringham, en el condado de Norfolk, y no está programado que atienda compromisos oficiales.
"El lunes (por hoy) probablemente va a estar en su residencia de Sandringham", confirmó una vocera del Palacio de Buckingham, citada ayer por la agencia de noticias EFE.
Todos los años, la reina suele pasar el aniversario junto con su marido Felipe, de 95 años; pero hoy, en la capital británica, será homenajeada con cañonazos de salva en la Torre de Londres y el parque Hyde, y con ceremonias militares parecidas en otros puntos del Reino Unido. Además se acuñarán nuevas monedas para celebrar este aniversario.
Cabe recordar que en septiembre de 2015, Isabel II superó los 63 años de reinado de su tatarabuela, la reina Victoria, que rigió de 1837 hasta su muerte en 1901, tras acceder al trono con solo 18 años. Y también la sobrepasó en edad, ya que Victoria vivió hasta los 81 años.
Además, el 13 de octubre de 2016 se convirtió en la reina y jefa del Estado viva con más años de reinado, tras la muerte del rey de Tailandia Bhumibol Adulyadej, que dirigió los destinos del país asiático durante 70 años y 126 días.

EL JUBILEO DE
ZAFIRO DE ISABEL II
"Toda mi vida, sea corta o larga, la dedicaré a su servicio y al de la gran familia imperial", prometió a sus súbditos cuando tenía 21 años y antes de convertirse en la reina Isabel II.
El 6 de febrero de 1952, la princesa Isabel accedió al trono con 25 años, tras la repentina muerte de su padre, Jorge VI, pero no fue coronada hasta el 2 de junio de 1953 en la Abadía de Westminster, un aniversario que cumplirá el próximo año.
Se suele decir que Isabel subió a un árbol siendo una princesa y bajó siendo una reina, porque la noticia de la muerte de su padre, en 1952, la recibió mientras se encontraba con Felipe de viaje en Kenia, alojados en un hotel con habitaciones en la copa de los árboles.
Nacida el 21 de abril de 1926, en 2016, la monarca celebró sus 90 años con varios actos públicos y con un banquete para su familia y amigos en el castillo de Windsor, su residencia preferida a las afueras de Londres.
Según los medios británicos, las grandes celebraciones populares por sus hitos de reinado se reservarían para un eventual Jubileo de Platino que la soberana celebraría en 2022, el año de su 96 cumpleaños.
Casada con el príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca, la pareja tuvo cuatro hijos Carlos, Ana, Andrés y Eduardo.
Hasta el día de hoy, la mayoría de los británicos dicen apoyar a su reina, quien desde hace décadas guía al país en medio de continuos altibajos, pero siempre conservando una línea sin desmesuras.
La monarca, también jefa de Estado de Canadá, Australia y muchos otros países de la Commonwealth, se mantiene al margen de los asuntos políticos y, por ejemplo, todavía no se ha pronunciado públicamente sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea, más conocido como el Brexit.
Hace pocas semanas, la reina sufrió un fuerte resfriado y no pudo asistir a las ceremonias religiosas de Navidad y Año Nuevo, cerca de la residencia de Sandringham por primera vez en 30 años. Pero se recuperó y volvió a aparecer en público. Sin embargo, a comienzos de año cedió algunos cargos honoríficos, de los cientos que tiene. Su hijo Carlos, de 68 años, es quien la sucederá en el cargo cuando fallezca.

Fuente:

Notas Relacionadas


Las Más Leídas del Patagónico