La obra de Mosconi es reconsultada para entender la actual política petrolera

Finalmente están reeditados los libros del fundador de YPF, de la mano de la UNPSJB. Si bien se destaca el importante rol de la explotación de hidrocarburos, académicos locales pidieron no perder de vista el aspecto social.

El legado de Enrique Mosconi, el ideólogo detrás de YPF en 1922, fue abordado por estudiosos de su vida en la vecinal que lleva su nombre en Km 3 el viernes pasado. La conferencia estuvo a cargo de los historiadores Gabriel Carrizo y Daniel Márques, el politólogo Sebastián Barros y el ingeniero petrolero Rodolfo "Chiru" López.
Los libros del fundador de YPF ya están editados y distribuyéndose a instituciones elegidas por la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). Las obras son "El petróleo argentino, 1922-1930", "YPF contra la Standard Oil" y "La nacionalización del petróleo" en el formato clásico más conocido de tres tomos azules.
"Su obra está ligada a la idea del nacionalismo petrolero: la figura de Mosconi está asociada a ese discurso", dijo Barros en diálogo con El Patagónico. "Ahí define cómo el Estado debe participar de la explotación del petróleo y qué efectos puede tener en las comunidades en las que existe ese bien natural".
"El legado de esta obra nos permite pensar el desarrollo de la industria, cómo se pensó originalmente y qué marca deja para el presente", apunta Barros. En ese marco, recordó que Mosconi dio discursos en toda América Latina para expandir sus ideas y así varios países le dieron forma a sus propias "YPF" como Pemex en México o YPFB en Bolivia.

UN ADELANTADO
"Mosconi tenía esa intención de irradiar esa idea de nacionalismo petrolero en toda América Latina, en lo que después en los 60 se empezó a hablar de Patria Grande. En ese sentido, los escritos de Mosconi son la madre de estas experiencias de empresas estatales petroleras en otros países", explicó el historiador.
La YPF contemporánea tiene dos momentos. El primero con la expropiación de las acciones de Repsol y la nacionalización en 2012, bajo la mirada de un gobierno peronista. El segundo, un gobierno de corte liberal, tiene que hacerse cargo de la empresa estatal, en el mismo contexto de crisis energética que su antecesor.
"YPF hoy es una empresa distinta a cuando Mosconi la pensó y la administró. Sin embargo, en la actualidad, por ahora no hay demasiados cambios entre el gobierno anterior y éste", indicó el profesor universitario respecto de la sucesión de la presidencia de la peronista Cristina Fernández de Kirchner a la neoliberal de Mauricio Macri.
Barros sostiene que ambos gobiernos conservan la intención de explotar el petróleo con YPF como bandera para la industria y, a la vez, no cuidar los efectos sociales que genera la industria. "Esperemos que sí cambie porque no todo aquello que se vincula a la industria petrolera es algo per se positivo y celebratorio; hay efectos contraproducentes".
"En Neuquén aceptaron una flexibilización del trabajo y acá parece una posición más intransigente en relación a eso. La conflictividad social va a crecer en este contexto. Pero la conflictividad social dentro de una democracia también es valiosa porque discute distintos proyectos. Lo lamentable sería que eso llegue a un extremo que haga a la ciudad más difícil de ser vivida", apuntó.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico