La olla popular simbolizó el repudio a la política de Macri

Un risotto con pollo, cocinado y servido por los propios dirigentes de la CTA del Trabajo y la CGT Saúl Ubaldini, simbolizó el repudio a los tarifazos, los aumentos en artículos básicos de la canasta y el veto a la ley antidespidos.

Cerca de 200 porciones de risotto con pollo, otros cien chorizos y muchos niños y familias del barrio Quirno Costa y alrededores, la mayor parte carenciados y afectados por los tarifazos y la pérdida de fuentes laborales –sobre todo en la construcción-, dieron el marco en el que ayer la CTA de los Trabajadores, junto a la CGT Saúl Ubaldini, realizaron la olla popular en adhesión a las medidas de fuerza que a nivel nacional impulsaron las dos CTA; no así las tres CGT.
El almuerzo en la vecinal del Quirno Costa fue todo un símbolo de lo que se vive en el país, donde los tarifazos, los recortes presupuestarios y el veto a la ley antidespidos implican una amenaza para el bolsillo y la estabilidad.
Según explicó Horacio Lagleyse, del gremio de los taxistas y miembro de la CGT Saúl Ubaldini, quien ofició de chef, el miércoles luego de las 18 comenzaron a cocinar para la olla popular. El trabajo se extendió hasta la medianoche, y se reinició en horas de la mañana, con la intención de brindar un importante mensaje.

UN MENSAJE

“Es importante como un mensaje a la población, como un ícono para demostrar que el pueblo está descontento. Con esto no le vamos a quitar el hambre a nadie. Hacemos 200 porciones y 100 chorizos, y una sola petrolera echó 2.000 tipos. Pero es un símbolo porque la gente está descontenta, están destruyendo al país”, manifestó.
"Estamos por eso, ya que todas las centrales sindicales están compradas. (Hugo) Moyano, (Antonio) Caló y (Hugo) Barrionuevo por plata han vendido a los compañeros, y las centrales sindicales de las provincias cada una está jugando por su cuenta a favor de los trabajadores porque somos quienes les vemos las caras y a quienes eligieron para que los defiendan”, agregó, en un claro mensaje a las organizaciones que no quisieron movilizarse tras la polémica que produjo el veto de la ley antidespidos.

UNIDAD ANTE LA SITUACION

Para Isabel Latorre, de la CTA Autónoma, la olla popular también fue una forma de acercarse a los trabajadores en tiempos en que está tan cuestionada la dirigencia sindical. Por esta razón es que decidieron que los agasajados sean las madres y los niños, así como estudiantes del barrio, además de abuelos del hogar Pablo VI y vecinos que no pudieron acercarse, pero a quienes les llevaron una porción de comida.
Juan Carlos Ovando, secretario general de la CTA de los Trabajadores, coincidió con Latorre y sostuvo que es una forma de avanzar en la unidad gremial. “Estamos dando un paso hacia adelante con el acompañamiento de varios gremios para decirle basta a los vetos, basta a los tarifazos y basta a los despidos. Que de una vez por todas la balanza se incline hacia los trabajadores y no hacia los grupos concentrados de poder”, explicó.
Esta fue la tercera actividad que realizan en forma conjunta la CTA de los Trabajadores con la CGT Saúl Ubaldini, que en el transcurso de la semana y más allá de la postura que tuvieron las centrales a nivel nacional, confirmó su adhesión a la movilización nacional que convocó la CTA en Buenos Aires.
De esta forma, se hizo presente la juventud sindical de la agrupación, además de miembros de otros gremios, entre ellos Elena González de la CONADU Histórica. “Todo el mundo tiene problemas hoy. El incremento de tarifas afecta a todos, incluso a nuestra universidad que tendrá un serio problema de presupuesto”, explicó la docente.
“Entonces nos pareció importante acompañar a los compañeros para decirles que la unidad es la única forma que vamos a tener para vencer estas políticas de ajuste que implementa el gobierno nacional porque hay que lograr la unidad desde abajo”, señaló en un claro mensaje a todos los gremios.

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